Economía

¿De compras? Cuidado, porque la fayuca se ‘adueña’ del mercado en México

Al menos un tercio de la informalidad vende mercancías provenientes del contrabando, dice Raquel Buenrostro Sánchez, jefa del SAT.

Los grandes informales en el país operan en el contrabando, con la comercialización de productos y mercancías en cada uno de los diferentes sectores productivos equivalente al menos a un tercio dentro de la informalidad, dijo Raquel Buenrostro Sánchez, jefa del Servicio de Administración Tributaria (SAT). Aclaró que el gran ataque a la informalidad no se pretende hacer con el Régimen Simplificado de Confianza (Resico).

“Uno de cada tres litros de gasolinas y diésel es contrabando; en bebidas alcohólicas el contrabando es del 38 por ciento; si vamos a textiles es del 40 por ciento; si vamos a zapatos es del 35 por ciento; si vamos a cualquier sector, en todos estamos arriba de la tercera parte, todo se mueve arriba del 35 por ciento. De cada tres mercancías, una está en competencia desleal y eso al único que perjudica es al empresario ordenado. El gran ataque a la informalidad no va a ser con el régimen de confianza simplificado, tiene otro objetivo”, señaló.

Todas esas mercancías y productos que se comercializan en la informalidad y que son producto del contrabando, de una u otra forma se movilizan a través del transporte, de ahí que el verdadero combate a la informalidad va en el ordenamiento y cómo se regula el transporte de bienes y mercancías, explicó en su participación durante el foro “El presente y futuro fiscal de México”, organizado por la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

“El gran ataque a la informalidad no se ataca con el régimen simplificado, sino con el Carta Porte, ya llevamos un año trabajando, vamos muy avanzados, hemos trabajado con varias cámaras, las empresas globales ya están listas y faltan algunas cosas con el resto”, detalló.

Con el 50 por ciento de la economía en la informalidad, la titular del SAT destacó que la estrategia es traer los millones de pesos, no ir peso por peso.

“De 3.5 millones de pesos tendríamos que estar alrededor de 5 millones de pesos de recaudación fiscal por eso hay que tener una visión estratégica y de más largo plazo, que no sean ingresos de una sola vez, que garanticen una competencia leal en los diferentes sectores y abran oportunidad para nuevas inversiones”, apuntó.

Así, la reforma fiscal 2022 tiene dos objetivos, por un lado la informalidad y por otro el combate a la evasión y elusión fiscal y lo que se hizo fueron ajustes para afinar la ley y minimizar el riesgo de caer en interpretaciones ambiguas a la hora de su aplicación.

“Va a quedar muy claro en la ley que los buenos empresarios, los que se portan bien, van a quedar por encima de los que se portan mal, es una separación de la pajita”, dijo, y agregó que el interés es alcanzar “un sistema fiscal más justo, más equitativo, progresivo como son los estándares internacionales y con mayor justicia social y creemos que la reforma cumple con estos objetivos y por eso estamos abiertos a discutirlo pero hay que tener claro el tipo de país que queremos y hacia dónde vamos”, dijo.