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Estudio revela que el sur de Estados Unidos fuma menos que el norte

El análisis muestra que los estados de Texas, Nuevo México, Arizona y California tienen una población que va del 10 al 18 por ciento de su población adulta que fuma.

Los residentes de las entidades del sur de los Estados Unidos que tienen frontera con México se encuentran entre las que menos fumadores de tabaco adultos tienen, de acuerdo con los resultados de un estudio hecho por Filterbuy.

El análisis muestra que los estados de Texas, Nuevo México, Arizona y California tienen una población que va del 10 al 18 por ciento de su población adulta que fuma.

Nuevo México se encuentra con una población del 16 al 18 por ciento de fumadores; Texas y Arizona están en un 14 y 16 por ciento, mientras que California se ubica entre el 8 y 10 por ciento de habitantes fumadores.

Por medio de su estudio se dio a conocer que en los Estados Unidos el tabaquismo ha disminuido hasta un 30 por ciento de 1995 al 2019.

Filterbuy indica que, si bien ha disminuido la cantidad de fumadores a partir del año 2000, “la prevalencia del tabaquismo a mediados siglo XX todavía afecta a una parte importante de la población”.

“Mientras que sólo el 16 por ciento de los adultos fuman actualmente algunos días o todos los días, alrededor del 40 por ciento de los adultos se identifican como fumadores actuales o exfumadores”, detalló.

California y Utah tienen el porcentaje más bajo en fumadores adultos, donde el nivel está entre el 8 y 10 por ciento. Cabe destacar que en California hay una gran cantidad de lugares donde se prohíbe fumar.

El ranking ubica a El Paso, Texas, en el puesto número 12 de las ciudades con menos personas que fuman tabaco.

Claudia Rentería, residente de El Paso, platicó que desde los 14 años comenzó a fumar, “al inicio era a escondidas de mis padres, yo digo que no fue del todo mi culpa porque los dos fumaban y donde quiera dejaban los cigarros, así que yo sacaba primero uno a escondidas y después me robaba toda la cajetilla”.

Cuando cumplió 20 años su adicción era grave, “no te das cuenta que poco a poco vas incrementando tu dosis de nicotina hasta que prácticamente trabajas para pagar tu vicio, porque con el cigarro se te antoja una cerveza o una copa de vino. Yo llegué a ser adicta a esas drogas que aunque están permitidas por la sociedad nadie te habla del daño que te van a provocar”, platicó.

Cansada de esos vicios, un día decidió cambiar su vida y acudió a un centro de ayuda, donde con medicamentos y apoyo psicológico fue dejando su adicción; aunque han pasado 20 años continúa con su problema de asma, el cual fue generado a causa del tabaco.

“El consejo que le doy a los adultos es que dejen el cigarro para siempre, no aporta nada bueno a la salud, provoca gastos innecesarios y lo peor es que estamos heredando ese daño a nuestros hijos”, concluyó.

El estudio indica que el hábito de fumar termina con la vida de 480 mil personas al año y el costo de atención médica por enfermedades relacionadas a esta práctica puede alcanzar hasta los 300 mil dólares al año.