La reanudación de clases presenciales, la renuencia de una parte de la población a vacunarse y la relajación de medidas sanitarias preventivas en contra del COVID-19 han favorecido la dispersión de su variante Delta por lo que muchas comunidades fronterizas del sur de Estados Unidos han impuesto nuevamente el uso de cubrebocas en lugares públicos y en las escuelas.
A pesar de que el gobernador de Texas, Greg Abbott, está en contra de imponer de nuevo el uso de mascarillas, la ciudad de El Paso decidió dar pelea legal al estado exigiendo el uso de cubrebocas en espacios cerrados y escuelas.
El jefe del Departamento de Salud de la Ciudad de El Paso, Héctor Ocaranza, dijo que el uso correcto del cubrebocas por 30 días puede ayudar a disminuir los contagios en esta comunidad fronteriza.
Pidió que todas las personas mayores de 2 años utilicen cubrebocas que les proteja perfectamente nariz y boca, el cual deben usar mientras estén en lugares cerrados. Para que esta disposición se cumpla, los padres de niños de dos a 10 años son los responsables de vigilar que sus hijos se protejan. En El Paso, las clases presenciales se reanudaron hace 10 días en la mayoría de los distritos escolares y varios niños ya han sido contagiados.
Semanas atrás el alcalde de El Paso, Óscar Leeser, junto con el juez del Condado, Ricardo Samaniego, enviaron una carta al gobernador Abbott donde se le solicitaba que aprobara de nuevo el mandato de mascarillas en las escuelas.
En aquella ocasión, Leeser dijo que lo hacía porque era una petición de padres de familia que se habían acercado a él y le hacían saber de la preocupación de que sus hijos regresaran a las escuelas.
Pero la respuesta del gobernador Abbott fue rápida y contundente, pues dijo que ya hay vacunas y el cuidado de no contagiarse depende de cada persona, por lo que no es necesario pedir un cubrebocas.
Mientras tanto, en Phoenix, Arizona se presenta una situación similar ya que se seguirá utilizando el cubrebocas dentro de las escuelas hasta el 29 de septiembre.
El gobernador de Arizona, Doug Ducey está en contra de que se vuelvan a utilizar mascarillas por lo que en julio pasado emitió una orden ejecutiva en la cual se prohíbe que en las universidades y colegios comunitarios sea obligatorio el uso de cubrebocas a quienes se han aplicado la vacuna contra el COVID-19.
Posteriormente, Ducey amplió sus restricciones y determinó que las escuelas no pueden exigir cubrebocas a sus estudiantes o plantilla laboral. Pero un juez falló a favor de la demanda del distrito escolar, ya que la prohibición estatal aún no está en vigor, lo que permite que la escuela continúe con su mandato.
También existe otra demanda que está promovida por una coalición de grupos de educación, donde participan juntas escolares, sindicatos de maestros, médicos y padres de familia de Arizona, que indica que prohibir el uso del cubrebocas es anticonstitucional.
En cuanto a la situación del COVID-19 en Arizona, se reportó que a inicios de semana se habían reportado 2 mil 400 casos, para dar un total de 976 mil 626 casos y el número de muertes se encuentra en 18 mil 464. Hasta ahora, el Departamento de Servicios de Salud de Arizona informa que el estado cuenta con un 54.2 por ciento de la población vacunada.




