Debido al alza de contagios de Coronavirus que se presentan en California, el Departamento de Salud Pública informó que éste será el primer estado del país en exigir que todos los trabajadores de salud cuenten con su esquema completo de vacunación.
Esta decisión impacta a cerca de 2.2 millones de trabajadores en California y sólo podrán seguir trabajando aquellos que por cuestiones religiosas o de salud no puedan recibir el biológico.
A través de un comunicado de prensa también se dio a conocer que todas las instalaciones deben estar completamente desinfectadas y todos los visitantes deben presentar pruebas de no estar infectados.
Como parte de esta orden, se exige que los trabajadores que se dedican a la atención médica cuenten con su esquema completo de vacunación y, quienes sólo han obtenido una dosis, tienen hasta el 30 de septiembre para completar su esquema de vacunación.
En fechas recientes el gobernador Gavin Newsom pidió que todos los trabajadores estatales y de salud de la ciudad, así como los que se encuentran en entornos considerados de alto riesgo, se vacunen o que demuestren periódicamente que son negativos al COVID-19.
Esta medida fue bien vista por algunas empresas que han afirmado seguir los pasos del gobierno.
Pero a medida que pasan los días, los contagios van en aumento, así como las hospitalizaciones por la variante Delta, afirmó Tomás J. Aragón, director del Departamento de Salud Pública de San Diego y Oficial de Salud Pública.
Ante esos niveles de aumento “es importante que protejamos a los pacientes vulnerables en estos entornos, además esto también garantiza que los propios trabajadores de la salud estén protegidos y las vacunas son la forma en que se terminará con la pandemia”, dijo.
La orden será aplicada a los trabajadores en hospitales, centros de enfermería especializada y en la mayor parte de los entornos de atención médica.
Como segunda orden de salud pública se ha informado a todos los nosocomios, tanto en sus espacios de enfermería especializada como en las instalaciones de cuidados medios, que verifiquen que sus visitantes estén completamente vacunados o de lo contrario, que presenten una prueba demostrando que son negativos al COVID-19, esto con una anterioridad de 72 horas antes de realizar la visita.
Hospitales y centros de atención médica son entornos de alto riesgo de brotes de COVID-19, lo que puede causar graves daños a la salud, además las personas más vulnerables pueden llegar a perder la vida.
Las estadísticas del Departamento de Salud Pública indican que California ha aplicado más de 45 millones de dosis, lo que representa que el 76.7 por ciento de la población elegible ha recibido por lo menos una vacuna.
Aunque esas cifras son importantes, la cantidad de contagios sigue en aumento, por lo que se sigue pidiendo a la ciudadanía que lave sus manos constantemente y utilice el cubrebocas, además de que cuente con su esquema de vacunación completo.




