El Kia EV2 es el eléctrico más pequeño y accesible de la gama de la marca, un SUV urbano de 145 hp y 312 km de autonomía WLTP que Kia presentó como un auto hecho en Europa y para Europa, pero cuya versión de entrada ya rueda en Sudamérica. Lo sometimos a las calles colombianas para averiguar si está a la altura de la marca y qué se pierde México sin él.
Nota de mercado: el Kia EV2 no está en los planes de Kia México. Su eléctrico de entrada sigue siendo el EV3 (689,700 MXN). La prueba se hizo con la unidad colombiana, que además usa conector Tipo 1/CCS1, distinto del CCS2 europeo.
El EV2 es un SUV del segmento A/B que la marca ubica en la segunda categoría con más ventas del viejo continente. Mide 4.1 metros de largo y 2.6 entre ejes, así que por tamaño queda entre un BYD Dolphin Mini y el EV3, su hermano “mayor”, y sus rivales naturales serían el BYD Yuan Up, el Renault 4 E-Tech o el Chevrolet Spark EUV. Se fabrica en Žilina, Eslovaquia, y en Colombia se ofrece en una sola versión, Air, con la batería más pequeña de las dos que existen.
Diseño: una caja de zapatos muy práctica
Por fuera sigue el lenguaje Opposites United (Opuestos Unidos) de los eléctricos grandes de la marca, con trazos verticales, la firma de luz Star Map y salpicaderas robustas que le dan postura de SUV. El frente es casi un plano cerrado donde unas líneas sugieren la nariz de tigre de Kia sin serlo, y abajo trabajan persianas activas. Los postes A y B van en negro para integrarse con los cristales, mientras el C se pinta del color de la carrocería y cierra un volumen de caja de zapatos muy práctico. Las manijas quedan al ras, pero se accionan de forma mecánica, no eléctrica.

Interior: una “caja de picnic” bien armada
Por dentro, el ambiente es el de los Kia eléctricos recientes, en especial el EV3, en escala más compacta. Kia lo diseñó bajo un concepto que llama Picnic Box (caja de picnic), con tablero envolvente, textiles por todos lados y materiales de origen biológico o reciclado, como alfombras hechas con PET de redes de pesca recuperadas. Conviven plásticos suaves y duros, pero lo importante es otra cosa: no hay negro piano, los ensambles son precisos y no escuchamos un solo ruido. Los asientos van en tela bitono, sin piel ni vinil, y hasta la manija interior se despide con un “Have a nice day”.

La posición de manejo se encuentra rápido y la visibilidad es de lo mejor del auto. Al frente hay tres pantallas: cuadro de instrumentos de 12.3 pulgadas, infoentretenimiento del mismo tamaño y, entre ambos, un panel de 5.3 para la climatización. Es nuestra mayor crítica, porque es táctil y el volante lo tapa justo en medio, así que ajustar la temperatura obliga a asomarse y quitar la vista del camino. Por suerte, abajo sobreviven botones físicos para el audio y para las funciones principales del clima.
Equipamiento y espacio
El equipamiento sorprende para un auto de entrada. Hay frenado autónomo de emergencia, mantenimiento de carril, un botón programable y levas que no cambian marchas, sino que regulan la regeneración. La consola flota, el selector migró a la columna y abajo hay tres puertos USB-C, toma de 12 V y cargador inalámbrico con Apple CarPlay y Android Auto sin cables. Hay siete bolsas de aire, incluida una central delantera. No hay quemacocos en esta versión.

Atrás hay espacio suficiente para las rodillas, aunque no para cruzar las piernas; la banca está pensada para dos adultos cómodos y un tercero viaja apretado. El respaldo no se reclina y no hay salidas de aire, algo que en clima caliente se notará. La cajuela de 362 litros alcanza para el día a día y crece con el respaldo abatible 40/60.

¿Cómo se maneja el Kia EV2?
Usa la plataforma E-GMP en su versión de 400 voltios, con un motor de 145 hp sobre el eje frontal, caja de una sola velocidad y tracción delantera. La batería de 42.2 kWh homologa 312 km WLTP y en corriente directa a 113 kW pasa del 10 al 80% en 30 minutos. La unidad colombiana usa conector Tipo 1/CCS1: en México funcionaría perfecto, en Colombia no tanto porque allá predomina el CCS2.

Al volante, la respuesta es la de un eléctrico bien calibrado. No lo convierte en deportivo, pero mueve con soltura un auto de este tamaño, y Kia declara 8.7 segundos de 0 a 100 km/h. Lo mejor está en las levas, que van de la inercia al i-Pedal, con el que se acelera y se detiene sin tocar el freno. Nos acostumbramos rápido y ya no quisimos regresar.
La gran sorpresa es la suspensión: el esquema es sencillo, pero la puesta a punto filtra muy bien los baches de Bogotá, de los peores de la región, y la calidad de marcha resulta muy buena. La dirección es ligera a baja velocidad y gana firmeza en carretera, y las ruedas empujadas hacia las esquinas, junto con la batería baja, le dan un aplomo en curva que no esperábamos.
¿Cuánto cuesta el Kia EV2?
En Colombia cuesta 89,990,000 COP, equivalentes a 482,000 MXN al tipo de cambio actual, cifra que aprovecha el IVA de 5% que el país aplica a los eléctricos. Esa conversión no sirve como referencia local: con nuestro cálculo, que traslada los impuestos y respeta la escala de precios de la marca, aquí creemos que costaría 550,000 MXN. El EV2, además, es candidato al World Urban Car 2027, premio en el que participamos como jurados.
El EV2 cumple lo que promete sin maquillaje: es pequeño por fuera, sorprendentemente útil por dentro, está bien construido y se maneja mejor de lo que su ficha sugiere. Sus deudas son de diseño más que de ingeniería, empezando por esa pantalla de clima que el volante esconde. Para México deja una lección incómoda: el eléctrico accesible que la región necesitaba ya existe y se vende a unas horas de vuelo, solo que no aquí.




