El Hyundai Tucson 2028 es, según la marca, su SUV más audaz y el mejor que ha construido, y llega como el modelo más exitoso de la coreana, con más de 11.1 millones de unidades desde 2004. Lo tuvimos enfrente meses antes de que llegue a las agencias para descubrir si tanta ambición se sostiene.
Nota de mercado: al cierre de esta edición, Hyundai México aún no confirma fecha de llegada, versiones ni precios. Llegará primero a Corea del Sur a finales de 2026 y a Norteamérica y Europa en 2027. Cifras de desempeño en configuración estadounidense.

Esta generación abre lo que José Muñoz, presidente y CEO de Hyundai, define como la ofensiva de producto más ambiciosa de su historia: más de 100 vehículos nuevos o renovados para 2030. El Tucson crece en todas direcciones. La versión de distancia entre ejes larga mide 4.7 metros de largo, 1.9 de ancho y 1.69 de alto, y aunque ya roza el territorio de los medianos, se mantiene en el límite superior de los compactos.
Un diseño de acero plegado
Por fuera, el lenguaje Art of Steel (arte del acero) convierte la carrocería en una especie de origami, con pliegues marcados y salpicaderas musculosas. El frente es tan cerrado que podría pasar por eléctrico. La firma H-Edge combina trazos horizontales y verticales cuya luz se refleja sobre la fascia, un recurso que nos recordó al Tesla Model Y, y abajo trabajan persianas activas. Los faros principales, dos proyectores LED, quedan bajos y muy cerca de las esquinas, justo donde más sufren los golpes ligeros del estacionamiento.

De perfil, los postes A, B y C en negro unen la zona acristalada en un solo volumen, y la unidad que vimos, una híbrida, combinaba techo oscuro con rines bitono de 19 pulgadas. Atrás, las calaveras Prism dibujan elementos verticales que parecen cristales naciendo del auto, unidos por una barra de luz con un aire al Palisade. Trae portón eléctrico y, algo que en México se agradece, llanta de refacción de tamaño completo.
¿Cómo es el interior del nuevo Tucson?
Por dentro, el cambio es todavía mayor. La marca lo llama espacio amueblado, con superficies acolchadas que envuelven como un sillón. El volante va bajo, ajusta en altura y profundidad, y sobre él se ubica una pantalla delgada de 9.9 pulgadas que sustituye al cuadro de instrumentos, en una solución parecida al i-Cockpit de Peugeot que nos pareció acertada: todo queda en la línea de la mirada y la visibilidad es excelente.

Al centro manda un monitor táctil de hasta 17 pulgadas, el más grande que hemos visto en un Hyundai, con el sistema Pleos Connect, tienda de aplicaciones, actualizaciones remotas y un asistente de inteligencia artificial. Nos gustó que sobrevivan botones físicos para volumen, temperatura e intermitentes, y que el selector de marchas migrara a la columna para liberar la consola.
La segunda fila es la gran sorpresa: el respaldo se reclina con generosidad, podemos cruzar las piernas sin tocar el asiento delantero y hay calefacción, salidas de aire, puertos USB, cortinillas y hasta un contacto de 115 voltios. El túnel central estorba al tercer pasajero, así que cuatro viajan de maravilla y cinco caben sin problema.
¿Qué motor tendrá el Hyundai Tucson 2028?
La mecánica ofrece tres caminos. El híbrido, el que más nos interesa para México, entrega 233 hp en su configuración estadounidense, acelera de 0 a 96 km/h en 8.5 segundos y la marca apunta a 17.9 km/l. También hay un 1.6 turbo de gasolina con 184 hp y una versión enchufable de 288 hp con 81 km de autonomía eléctrica estimada. La XRT PRO suma tracción integral, 21 cm de altura libre y el Smart Terrain Assist, que evalúa la dificultad del terreno en tiempo real.

No lo manejamos. Por lo que vimos, el Tucson dejó de ser la opción sensata del segmento para convertirse en una de las más sofisticadas, y si el costo acompaña, puede volverse la referencia entre los SUV compactos.




