Lo que hace dos décadas llegó a México como curiosidad para recorridos turísticos y patrullaje hoy pelea un lugar en el tráfico diario. Segway abre una etapa de expansión en tres frentes —estrategia comercial, red de distribuidores y categorías nuevas—, con productos que arrancan en 25,999 pesos. La micromovilidad eléctrica ya no es novedad: entró a la etapa donde se define quién se queda y quién solo pasó por aquí.
La categoría creció en México sin que nadie la planeara. Primero llegó la renta por aplicación y después la compra directa de usuarios que encontraron en dos ruedas eléctricas la solución al trayecto que el transporte público resuelve mal y el automóvil peor. En ese terreno, poblado por decenas de marcas asiáticas de bajo costo, Segway busca diferenciarse.
Una apuesta que viene del automóvil
Al frente del ciclo queda Édgar Suárez, nombrado Country Manager en México. Su perfil no viene de la micromovilidad sino del automóvil: más de diez años en Mercedes-Benz, MG Motor y después al mando de Zeekr y Lynk & Co, del conglomerado chino Geely. La postventa de un automóvil se parece poco a la de un vehículo que hoy se vende en tienda departamental, y eso dice algo de la ambición del proyecto.
ZT3 Pro, Max G3 y GoKart Pro 2: precios y qué ofrecen
El portafolio nacional suma siete productos en tres categorías: scooter eléctrico, scooter para niños y go kart. La compañía destaca tres, todos ya a la venta:

- ZT3 Pro — 25,999 MXN: 40 km/h, 70 km de autonomía y 1,600 W, con doble suspensión, control de tracción y neumáticos todoterreno.
- Max G3 — 28,999 MXN: 45 km/h, 80 km de autonomía, 2,000 W y neumáticos autosellantes de 11 pulgadas.

- GoKart Pro 2 — 59,999 MXN: 43 km/h; se desarma para funcionar como scooter autoequilibrado Ninebot S Max y sirve como control háptico para juegos de carreras en PC.

El verdadero examen
Ahí está el examen: el país no tiene un problema de oferta de scooters, tiene uno de reglamentos que cambian de alcaldía en alcaldía y de un mercado gris que compite sin refacciones. A esos precios, la marca no juega contra los importadores de bajo costo sino contra quien compara ficha, garantía y taller.
Veinte años de historia local alcanzan si el servicio llega antes que la publicidad.




