Algarabía

Un viaje por el túnel que atraviesa el Mont Blanc

El Mont Blanc es el pico más alto de Europa y lo atraviesa un túnel, uno de los más largos del mundo.

Los viajes en auto son una de las actividades que más se disfrutan. Es la oportunidad adecuada para poder admirar parte de la naturaleza de la que no somos participes diariamente, podemos ver las estrellas en el cielo y las montañas iluminadas por las casitas que la habitan, observamos cuando sale el Sol y cuando sale la Luna, identificamos las variantes de color verde que existen en los árboles que arropan las montañas y vivimos la sensación de llegar o dejar un lugar.

El túnel del Mont Blanc, entre la belleza y el miedo

El ser humano se encarga de crear o destruir los mejores paisajes de la naturaleza, existe una creación de la mente humana que se encuentra justo en un punto medio entre el miedo y la belleza, recorre 11 kilómetros y la entrada está en 44 euros; sin duda alguna genera una de las mejores experiencias en el viaje en auto: cruzar el Mont Blanc.

El Mont Blanc es el pico más alto de Europa y está atravesado por un túnel, dicho pasaje se encuentra en la lista de los túneles más largos del mundo en compañía de una de las construcciones que lleva una lista de tragedias de todo tipo. La construcción tiene consigo más de 36 vidas perdidas, incendios, inundaciones, vehículos atrapados y deslaves. Mucha tragedia dentro de mucha belleza. Qué ironía.


El túnel conecta Francia e Italia, la idea principal era acortar el tiempo que tomaba rodear el Mont Blanc, pues la montaña y sus alrededores permanecían cerrados durante gran parte del año por la nieve y el hielo, y cuando se podía dar paso los viajes eran sumamente peligrosos. Evidentemente se tenía que encontrar una solución: perforar una montaña.

La irreal idea lleva por cabeza al ingeniero italiano Franco Cuaz, empezando el arduo trabajo de perforación de los Alpes en 1946. La lógica hizo que en 1947 Italia llegara a un acuerdo con Francia para que el túnel se trabajara de extremo a extremo al mismo tiempo, pero fue hasta 1959 cuando ambos países empiezan a trabajar uno de los túneles más largos de Europa.

Tuvieron que pasar tres años para que al final, en agosto de 1962, los trabajadores de cada lado se encontraran en medio de la construcción, rodeados de aplausos, abrazos y bebidas tradicionales de cada una de las regiones, sabían que, dentro de tantas pautas y tragedias que los llevo a vivir el famoso túnel, su trabajo estaba por llegar al final.

La inauguración del túnel del Mont Blanc llega el 16 de julio de 1965 y tres días después, el 19 de julio 1965, el túnel que atraviesa el pico más alto de Europa occidental fue transitado por primera vez.

«Cuando vi el primer vehículo pasar me sentí feliz porque era un maravilloso final para una historia larga; una historia de casi un siglo de esperanzas, de expectativas... y también de desilusiones». Franco Cuaz.