Viajes

San Pancho y Sayulita: día 1

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Sayulita, Nayarit

Entre calles llenas de vida, playas rodeadas de naturaleza y experiencias frente al Pacífico, San Pancho y Sayulita ofrecen distintas maneras de disfrutar Riviera Nayarit.

Durante dos días recorrí estos destinos entre gastronomía, mar, senderos y aventura. Un viaje que comenzó entre las calles de San Pancho y terminó disfrutando de las olas del Pacífico.

Día 1: San Pancho, entre sabores, mar y atardeceres Recorriendo las calles de San Pancho

Mi aventura comenzó caminando por las calles de San Pancho, una de las mejores formas de comenzar a conocer el destino.

Aquí vale la pena recorrer el pueblo con calma, observar sus calles, sus colores y todos esos pequeños detalles que forman parte de su identidad antes de continuar hacia la costa.

IKAN: una parada para disfrutar San Pancho desde su cocina

Después de recorrer sus calles, hice una parada en IKAN para probar parte de la propuesta gastronómica de San Pancho.

Su cocina fue la pausa perfecta antes de continuar con las actividades del día y otra manera de descubrir el destino a través de sus sabores.

Entre una buena comida y el ambiente relajado de San Pancho, recargué energía antes de cambiar las calles por el mar.

Snorkel: descubriendo el Pacífico bajo el agua

Después llegó el momento de entrar al agua.

Hice snorkel y pude nadar entre peces de colores mientras exploraba parte del entorno marino de la costa.

Estar dentro del Pacífico y observar todo lo que sucede debajo de la superficie hizo que esta parte del recorrido tuviera un ritmo completamente diferente. Por un momento, todo fue agua, movimiento y vida marina.

Mi Chula Tours: un atardecer a caballo por la costa

Por la tarde llegó una de las experiencias más especiales del viaje.

Con Mi Chula Tours hice un paseo a caballo por la costa mientras comenzaba a caer el sol.

El recorrido me permitió contemplar el Pacífico desde otra perspectiva. Poco a poco la luz fue cambiando y el atardecer terminó acompañándome durante el camino.

Fue una de esas experiencias en las que no hace falta apresurarse: simplemente avanzar, disfrutar del paisaje y dejar que el atardecer haga el resto.

Punta Tokipa: descanso después de un día de aventura

Después de un día entre calles, gastronomía, mar y un atardecer a caballo, llegó el momento de descansar en Punta Tokipa.

Ahí terminó mi primer día, con tiempo para recuperar energía antes de continuar la aventura a la mañana siguiente.

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