Al norte de Nayarit, Tecuala es un destino que se descubre a través de sus costumbres, sus sabores y los paisajes que acompañan la vida de sus comunidades. Desde los oficios que permanecen vigentes hasta la inmensidad de Playa Novillero, recorrer este municipio es encontrarse con distintas formas de conocer la identidad de esta región.
Entre el mercado y los oficios de Tecuala
El recorrido comienza en el Mercado Libertad, uno de esos espacios donde es posible acercarse a la vida cotidiana de Tecuala. Entre sus pasillos, productos y comercios se encuentra una parte de la esencia local.
Muy cerca, la Huarachería Andalón mantiene vivo el oficio de la elaboración artesanal de calzado tradicional. Conocer su trabajo permite observar de cerca un proceso donde la experiencia, las manos del artesano y el cuidado de cada detalle continúan siendo protagonistas.
San Felipe Aztatán, memoria de la región
La ruta continúa hacia San Felipe Aztatán, una comunidad estrechamente relacionada con el pasado histórico de esta zona de Nayarit. Sus espacios y símbolos recuerdan las raíces prehispánicas que dejaron huella en la región y que hoy forman parte de su identidad.
Aquí también sobrevive una tradición que llega hasta la cocina: los güinteres, una preparación típica elaborada a base de maíz. Conocer su proceso permite descubrir uno de esos sabores que difícilmente podrían entenderse sin conocer primero a las personas que los mantienen vigentes.
Novillero, frente al Pacífico
Después, el paisaje cambia por completo al llegar a Playa Novillero. Su extensa costa abre paso al Pacífico y a uno de los escenarios naturales más representativos del municipio.
Pero Novillero también se descubre desde el agua. Con Castañeda Tours, el recorrido continúa en lancha entre canales y manglares, observando la vegetación y las aves que encuentran refugio en este ecosistema costero. Es una experiencia que muestra una cara distinta del destino, donde el mar y los humedales forman parte de un mismo paisaje.




