Día 2
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Naturaleza, mar y gastronomía
Mirador del Toro
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Riviera Nayarit desde las alturas
El segundo día comenzó en el Mirador del Toro, uno de los puntos donde es posible apreciar la belleza natural de esta zona desde otra perspectiva.
Desde las alturas se pueden contemplar los contrastes entre las montañas, la vegetación y el océano, creando un paisaje que demuestra que Riviera Nayarit también se disfruta lejos de la arena y el mar.
Playa Frideritas
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Un rincón para refrescarse
Después de disfrutar las vistas desde el mirador, continuamos hacia Playa Frideritas, donde hicimos una pausa para disfrutar del mar.
Su entorno natural y sus aguas convierten a esta playa en una excelente parada para relajarse, refrescarse y continuar explorando los paisajes de la costa nayarita.
Isla del Coral
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Aventura sobre el agua
La siguiente parada fue Isla del Coral, uno de los atractivos naturales de la zona de Rincón de Guayabitos.
Rodeada por el océano y con un paisaje privilegiado, la isla es un escenario perfecto para disfrutar actividades acuáticas. En esta ocasión, la exploramos haciendo paddleboard, recorriendo sus aguas y disfrutando del paisaje desde una perspectiva diferente.
Restaurante Pineda
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El sabor para cerrar la aventura
Para terminar el recorrido, llegamos a Restaurante Pineda, donde la gastronomía puso el broche final a esta experiencia.
Después de dos días recorriendo comunidades, descubriendo paisajes y viviendo diferentes actividades, sentarse a disfrutar de la cocina de la región fue la manera perfecta de cerrar el viaje.
Este recorrido nos permitió descubrir una Riviera Nayarit llena de contrastes: pueblos tranquilos, experiencias ancestrales, conservación de especies, bienestar, montañas, playas, actividades acuáticas y gastronomía.
Porque aquí, cada parada tiene una historia y cada experiencia ofrece una nueva forma de descubrir Nayarit.
Riviera Nayarit, donde el paraíso continúa.




