Toyota de México anunció cambios en su estructura organizacional con el nombramiento de Lizette Gracida como vicepresidenta de Relaciones Institucionales y Comercio Exterior, una posición clave para fortalecer su operación y visión de largo plazo en el país.
La decisión responde a la filosofía de mejora continua (Kaizen) que impulsa la compañía, así como a su objetivo de consolidarse como la compañía de movilidad más respetada y con mayor capacidad de adaptación frente a los retos regulatorios y comerciales.
Lizette Gracida cuenta con más de 16 años de experiencia en la industria automotriz, con especialización en asuntos gubernamentales, comercio exterior y cumplimiento aduanero. Desde su incorporación a la firma en 2014, ha desempeñado un papel relevante en la vinculación institucional de la marca, participando activamente en cámaras y asociaciones del sector.
La compañía destacó que esta función será estratégica para consolidar su presencia en México, así como para reforzar su capacidad de respuesta ante un entorno global cada vez más complejo.
Actualmente, Toyota de México opera dos plantas de manufactura en el país —ubicadas en Baja California y Guanajuato— donde en 2025 alcanzó una producción de más de 310 mil unidades de su modelo Tacoma destinado a exportación.
En el mercado interno, la firma comercializa 20 modelos a través de más de 100 puntos de venta y ha mantenido un crecimiento sostenido. Tan solo en 2025, registró ventas récord por más de 126 mil unidades, con una participación relevante de vehículos híbridos eléctricos.
Como parte de su evolución hacia una empresa de movilidad, Toyota ha impulsado la electrificación en México, con un portafolio de 12 modelos. En 2025 comercializó con más de 200 mil vehículos híbridos eléctricos (HEV), posicionándose como uno de los principales actores en la transición hacia tecnologías más limpias.
Con este movimiento organizacional, la armadora refuerza su estrategia institucional en un momento clave para el sector, donde la coordinación entre industria, gobierno y comercio internacional será determinante para el crecimiento y competitividad del mercado automotriz en México.




