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‘100 años de la SEP, un festejo para todos’: Javier Garciadiego

Entre los retos apuntó: combatir la deserción en educación media superior, abrir espacios para la educación superior y transitar a la educación digital.

Contrario a otras dos conmemoraciones de este año, los 100 años de la fundación de la Secretaría de Educación Pública (SEP) generan un festejo “unánime”, independientemente de las ideologías, consideró el historiador y actual miembro titular del Seminario de Cultura Mexicana, Javier Garciadiego, en entrevista con EL FINANCIERO.

“Este año tenemos dos conmemoraciones históricas, cualquiera que sea la interpretación que se le haya dado, la Conquista y la Independencia, pero hoy tenemos, mes de octubre, otro gran acontecimiento que es la fundación de la SEP”.

“A diferencia de los otros dos festejos, que dividen un poco a la población, a los sectores académicos, la SEP es un festejo para todos, es un festejo unánime, porque es la institución más importante creada por la Revolución mexicana después de la Constitución de 1917″.

El también politólogo resaltó que esa unanimidad es porque se trata de la institución que es la mayor palanca de “ascenso económico y social” de niños y jóvenes del país, así como para la modernización, pues de ella parten sistemas como el de salud, el legal, de comunicaciones, entre otros.

“La educación ha sido el mejor canal de ciudadanización, una persona mejor educada es mejor ciudadano, vota más racionalmente”, señaló.

Consideró que pese a que la mayoría han sido años de administración priistas, u orígenes de ese partido, cada secretario ha tenido un proyecto distinto, como lo puede ser el de Jaime Torres Bodet, que en sus dos periodos como secretario marcó distancia de la educación socialista de los secretarios de Lázaro Cárdenas.

Actualmente, con un gobierno emanado de Morena, se percibe “un proyecto educativo basado en la impartición de valores y la conciencia crítica de los niños y jóvenes de México”.

Destacó que es la institución dedicada a un gran universo de 30 millones de personas, si se consideran los universitarios, algo “brutal” dado que equivale a la población de Centroamérica.

A pesar de ello, “en educación primaria podemos decir que en términos de matrícula ya se logró la universalidad. Hay posibilidades de que todos los niños de México vayan a una escuela, en condiciones buenas o desiguales”.

Entre los retos apuntó afrontar esa desigualdad, “que no es únicamente responsabilidad de la SEP”, combatir la deserción en educación media superior, abrir espacios para la educación superior y transitar a la educación digital.

Destacó que dentro de esta institución siempre quedarán vigentes tres ejes planteados por José Vasconcelos: “Una educación muy eficiente en la parte instructiva, participativa en el arte y que fomenta la lectura”.