Las niñas españolas Anna y Olivia, de uno y seis años respectivamente, fueron presuntamente secuestradas por su padre, Tomás Gimeno, desde el pasado 27 de abril en Tenerife, la más grande de las Islas Canarias de España.
La madre de las menores, Beatriz Zimmermann, quien está divorciada del padre, recibió una llamada de Gimeno, quien le aseguró que nunca más volvería a ver a las niñas ni a él, según un reporte de AP.
Hace 21 días, Tomás recogió a una de las niñas en la casa de Zimmermann y a la otra en el colegio. Según medios locales, los vecinos pudieron constatar que llegó a su domicilio al rededor de las 20:00 horas para salir en seguida y abandonar con las menores la isla de Tenerife a bordo de un barco de su propiedad alrededor de las 21:30 horas.
Una búsqueda oficial inició al día siguiente por mar y tierra después de que el bote de Tomás Gimeno fue localizado a la deriva en un puerto de Tenerife sin personas a bordo.
Sin indicios
Luego de que fuera encontrado el bote del padre de las menores, la Guardia Civil española acudió a la vivienda y finca de Gimeno para realizar un rastreo con perros, sin que se encontraran pruebas concluyentes. El lunes acudieron al domicilio por cuarta vez.
Además se han revisado cámaras de seguridad y se ha rastreado la línea telefónica desde donde Tomás llamó a la madre de las niñas por última vez, y aunque no hay indicios de las menores, todas las líneas de investigación continúan abiertas.
Entre las hipótesis del caso se plantea la posibilidad de que hombre y las menores nunca salieran de las Islas Canarias, o que el sospechoso pudiera haber huido a Latinoamérica.
La madre pidió mediante una carta pública difundir las imágenes de sus hijas “para que alguien pronto las reconozca”.





