Fintoc llegó a México en 2022 con una propuesta concreta. Convertir la infraestructura de pagos existente en herramientas más simples y eficientes para las empresas. Desde entonces, la compañía con operaciones en Chile y México, dejó de ver al país solo como una apuesta de expansión y comenzó a consolidarlo como una operación local.
En entrevista con El Financiero, Fausto Sainz, Country Manager de Fintoc México, comentó que “México hoy es una operación local con ambición propia, inversión estructural de largo plazo y un papel central dentro de la estrategia regional de la compañía”.
Sainz se incorporó a Fintoc en noviembre de 2022 como la primera contratación local en México. Desde entonces, dijo, la compañía ha construido equipo, producto y operación en el país de forma rápida, que se ha reflejado en un crecimiento sostenido en el último tiempo.
“Eso hoy nos permite ver a México como un mercado clave para Fintoc y con el potencial de convertirse en el principal mercado de la compañía”, afirmó.
Para Sainz, el atractivo de México no está solo en su tamaño, sino en la brecha que existe entre lo que la infraestructura de pagos permite técnicamente y lo que muchas empresas pueden hacer con ella en la práctica.
“Lo que hacemos es transformar esa infraestructura en productos más simples y robustos para que las compañías puedan cobrar, dispersar recursos y conciliar transacciones de manera mucho más eficiente. Un ejemplo concreto es Credifiel, una fintech de adelantos/créditos de nómina que desde que se integró a Fintoc logró hacer dispersiones cuatro veces más rápido y ahora todo su proceso de préstamos es automatizado”, agregó Sainz.
Como parte de su operación en México, Fintoc también obtuvo la autorización para conectarse directamente al SPEI, una capacidad que fortalece su propuesta para empresas que necesitan mover altos volúmenes de dinero con mayor eficiencia, trazabilidad y escala.
En México, Fintoc opera Transfers, una solución basada en SPEI que permite a empresas enviar y recibir transferencias bancarias, automatizar conciliaciones, realizar dispersiones masivas y gestionar devoluciones.
El producto está dirigido a fintechs, marketplaces, plataformas de crédito, aseguradoras, tesorerías corporativas y compañías con alto volumen transaccional que buscan reducir procesos manuales y tener mayor visibilidad sobre sus flujos de efectivo.
De acuerdo con Sainz, la solución apunta a que los pagos puedan integrarse directamente a los sistemas que las empresas ya utilizan. El problema de fondo, agregó, es que muchas empresas aún tienen que adaptar su operación a la infraestructura financiera disponible. “Nosotros creemos que el futuro es al revés, que la infraestructura se adapte a la empresa”, dijo.
Panorama local
Sainz ve con optimismo el momento que vive el ecosistema de pagos en México. Aunque reconoció que los esfuerzos del Banco de México por impulsar CoDi todavía no se han traducido en niveles de adopción comparables con los de Pix en Brasil, destacó que existe un renovado impulso por fortalecer los pagos de cuenta a cuenta y mejorar la experiencia de los usuarios.
¿Qué viene para Fintoc en México y cuál es la apuesta?
Transfers, sin embargo, es solo el punto de partida. En paralelo a su proceso para obtener la autorización para iniciar operaciones como Institución de Fondos de Pago Electrónico ante la CNBV, que implica completar certificaciones técnicas, operativas y de cumplimiento, la compañía trabaja en nuevas líneas de producto que extenderán su oferta más allá de las transferencias.
La inteligencia artificial también será parte de esa capa, de acuerdo con Sainz. No como una tendencia aislada, sino como una herramienta para enrutar pagos, reducir fricción, mejorar procesos de conciliación y anticipar errores en tiempo real.
“No vemos a Fintoc como un producto aislado, sino como una plataforma que abstrae la complejidad de los distintos rieles, instituciones y procesos operativos. La idea es que una empresa pueda construir y escalar su operación financiera desde un solo lugar, sin tener que resolver toda esa complejidad internamente”, afirmó.
“Nuestra visión es convertirnos en la capa de infraestructura sobre la que cualquier empresa pueda construir su operación financiera en América Latina. Y México será una pieza fundamental para lograrlo”, concluyó Sainz.




