Como resultado de la continua debilidad de Axtel en el negocio de servicios gubernamentales y las adversidades en el negocio de infraestructura, Fitch Ratings bajó sus calificaciones sobre la empresa.
Fitch bajó las calificaciones internacionales de largo plazo en moneda local y moneda extranjera a ‘BB-’ desde ‘BB’ y la calificación nacional de largo plazo de Axtel a ‘A-(mex)’ desde ‘A(mex)’ y las notas sénior quirografarias en dólares estadounidenses con vencimiento en 2024 a ‘BB-’ y bajó la perspectiva sobre la calificación a negativa de estable.
“La baja en calificación y la perspectiva negativa reflejan la debilidad continua de la compañía en el negocio de servicios gubernamentales y las adversidades en el negocio de infraestructura, factores que han tenido un impacto significativo sobre el Ebitda en los últimos trimestres, lo que ha llevado a un deterioro en el perfil crediticio de la empresa”, comentó la calificadora.
Agregó que un escenario de debilidad macroeconómica y dinámicas competitivas desafiantes nublan la capacidad de la compañía de recuperar un perfil crediticio más sólido durante el horizonte de calificación.
“El vencimiento de los contratos del Gobierno Federal, los retrasos en la implementación de contratos empresariales nuevos, la pérdida de ingresos provenientes de un cliente de infraestructura clave y un entorno macroeconómico y competitivo desafiante han resultado en un deterioro en los ingresos y márgenes de Axtel”, indicó.
Comentó que si bien la empresa ha podido reducir gradualmente su deuda neta, el apalancamiento neto ha aumentado en los últimos trimestres, al reflejar el deterioro del desempeño operativo.
Fitch espera que la deuda neta a Ebitda alcance 3.9 veces en 2022 antes de mejorar modestamente a 3.7 veces en 2023. Asimismo, el debilitamiento en el perfil crediticio de la compañía lleva a una incertidumbre mayor en el refinanciamiento de sus notas con vencimiento en 2024.




