El estudio de KPM señala que para el 71 por ciento de los directivos de Alto Nivel en Nuevo León (NL), la ciberseguridad será una acción crítica a lo largo de 2022 y un 42 por ciento considera que sufrir un ciberataque es uno de los principales riesgos de sus negocios.
“Los riesgos como estos u otros que tienen identificados las compañías tendrían impacto a mediano plazo, señaló un 39 por ciento; a corto plazo y ya se están gestionando, dijo un 35 por ciento; aún está por definirse el impacto y la probabilidad de ocurrencia (16 por ciento); a corto plazo y no se están gestionando (8 por ciento) y a largo plazo (3 por ciento).
La mitad de la muestra considera que los temas ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG) han cobrado más relevancia a raíz de la pandemia, lo cual se traduce en un mayor cuidado de los distintos grupos de interés que tiene cada negocio y en planes a favor del cuidado del ambiente con acciones concretas que permitan alcanzar resultados confiables.
Sobre los objetivos del cumplimiento regulatorio refieren que buscan brindar certidumbre a partes interesadas o stakeholders (70 por ciento); Proteger la reputación de la empresa (67 por ciento); incrementar el valor para los accionistas (60 por ciento); evitar multas y sanciones gubernamentales que puedan tener impacto cuantitativo o cualitativo (53 por ciento) y reducir la volatilidad de las ganancias (23 por ciento).



