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¿Qué le gustaba comer a Arturo Beltrán Leyva? Chef que cocinó para él lo revela

Chilorio al amanecer, carne exótica por la noche y pagos de hasta 5 mil dólares por servicio: así fue la cocina privada de uno de los capos más temidos.

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Atanasio Reyes Vizcarra fue chef personal de Arturo Beltrán Leyva (Foto: Imagen generada mediante IA Gemini).

Atanasio Reyes Vizcarra, exchef personal de Arturo Beltrán Leyva, ha develado una faceta poco conocida del narcotraficante: la de comensal exigente con un paladar norteño y gusto por lo extravagante.

Durante cerca de una década, el cocinero —conocido como ‘Nacho’— preparó desde desayunos de rancho hasta cortes japoneses de alto costo.

En entrevistas durante los últimos años, el chef reconstruyó el menú íntimo del capo y la comida favorita de Arturo Beltrán Leyva, así como algunas curiosidades sobre sus hábitos alimenticios.

¿Qué comía Arturo Beltrán Leyva? De la comida de rancho a la carne exótica

Antes de los lujos, estaba el desayuno. “En el desayuno no podía faltar el chilorio”, contó el chef de Beltrán Leyva. La base era sencilla: tortillas calientes, frijoles y guisos tradicionales del norte.

Reyes lo resume de esta manera: “Su comida favorita era la de rancho, definitivamente, pero él comía mucha carne”. En esa categoría entraban alimentos como:

  • Chilorio sinaloense
  • Machaca y bistec
  • Sopa de tortilla con frijoles y queso seco
  • Taquitos de carne asada

La llamada “Sopita Arturo” surgió por accidente en un rancho en Ixtapan de la Sal. Solo había frijol, tortillas, queso seco, tomate, cebolla y chile. “Le di las sopitas y los frijolitos. Me dice: ‘Compa Nacho, todos los días que yo esté aquí, me va a dar esta comida’”. Durante 15 días, el platillo se repitió en el menú.


Pero el mismo hombre que pedía sopa rústica también exigía cortes premium. La carne wagyu ocupaba un lugar central. “Oiga, no hay carne para hacer tacos: ‘hágalos de carne wagyu’”, recordó el chef. Incluso admitió: “Introduje carne wagyu a México de manera ilegal (…) la metía de contrabando, pieza por pieza”, en una época previa a acuerdos comerciales con Japón.

El menú incluía además ingredientes atípicos. Según Reyes, Beltrán Leyva probó:

  • Carne de ‘chango’
  • Carne de rata de campo
  • Escamoles
  • Carne de jirafa
  • Carne de elefante
  • Carne de cocodrilo
  • Carne de xoloitzcuintle

“A él le gustaban las cosas extravagantes”, afirmó. Al mismo tiempo, rechazaba ciertos antojitos populares: no le gustaban las tostadas ni las gorditas, y criticaba el asado sinaloense tradicional.

El chef que vivió con ‘El Barbas’: Miedo, lujo y rutina diaria

La relación comenzó en 1996, cuando Reyes tenía 23 años y estudiaba Derecho. “Cuando menos lo pensé estaba en una avioneta, con una maleta llena de queso, chilorio, machaca, chicharrón”. No sabía para quién trabajaría en ese momento.

Al llegar encontró una residencia con tres cocinas, albercas, cine y autos de lujo, custodiada por hombres armados. “Cuando recién lo conocí me daba miedo”, confesó. El propio Beltrán Leyva le aconsejó: “Estúdiele mucho, porque no hay otra cosa (…) sino luego va a andar arriba y abajo como yo”.

Con el tiempo, el miedo se transformó en costumbre. “Esa adrenalina (…) se va haciendo parte de ti, te vuelves adicto”. Su rutina empezaba a las 6:00 horas: desayuno, compra de ropa, organización de fiestas y atención personal. “Era un cliente más y yo un trabajador de él”.

¿Cuánto ganaba el chef Reyes por cocinar para Arturo Beltrán Leyva?

El factor económico resultó determinante. En el primer encuentro recibió 3 mil dólares en 1996. “Era mucha lana”, admitió. Después cobraba entre 2 mil y 5 mil dólares por servicio.

“En un año gané 30 mil dólares”, relató. En la posada de diciembre de 2009, su último trabajo, recibió 10 mil dólares por la organización y el menú. “Nunca vi tanto dinero en mi vida junto”.

La última cena de Reyes Vizcarra para Beltrán Leyva: La posada donde todo terminó

El 16 de diciembre de 2009 organizó una posada en Cuernavaca. Entre los invitados estuvieron Los Cadetes de Linares y Ramón Ayala. El festejo terminó en operativo militar.

“La última vez que lo vi a los ojos fue ese día. Me dijo ‘súbete’ (…) Él se subió a una Suburban negra, blindada, se puso un chaleco grandote (anti) balas (…) ‘como quiera, compa’, fue lo último que escuché”.

Beltrán Leyva murió en ese operativo. Reyes fue detenido y pasó seis años y siete meses en prisión. Siempre sostuvo: “Yo no hice nada malo, solo era un chef”.

Hoy dirige Trapiche Bistro en Culiacán y sirve la ‘Sopita Arturo’. “Todos los días lo sueño mucho”, confesó. La cocina que antes operó en la sombra ahora funciona como negocio formal. El menú conserva la memoria de un cliente cuya mesa combinó frijoles de rancho con wagyu de contrabando.

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