El Banco de México (Banxico) tiene margen para más recortes de la tasa de interés debido a la débil economía interna y a una moneda más fuerte, aseguró Galia Borja, integrante de la junta, semanas después de que los responsables de la política monetaria pausaran su prolongado ciclo de flexibilización.
Un menor gasto de los consumidores, la caída de la inversión y la apreciación del peso frente al dólar implican que no existen presiones significativas sobre los precios en el corto plazo, afirmó la subgobernadora Galia Borja en una entrevista. El objetivo principal de Banxico, como se conoce al banco central, es desacelerar la inflación general, que ya se ha ubicado por debajo del techo de 4 por ciento del rango objetivo durante varios meses, señaló.
“La tasa se debe mantener alta, en terreno restrictivo, cuando enfrentas un choque de demanda, o afectación de expectativas, que no es el caso de México”, dijo Borja, integrante de la junta desde 2021.
Los comentarios de Borja sugieren que la decisión de Banxico de mantener sin cambios la tasa en 7 por ciento el 5 de febrero probablemente será temporal. Los miembros de la junta de gobierno pausaron el ciclo de recortes en parte para evaluar el impacto en los precios de los nuevos aranceles a las importaciones asiáticas. Desde entonces, datos oficiales confirmaron que la economía se desaceleró por cuarto año consecutivo el año pasado, marcando la racha de declive más larga desde la década de 1980.
La debilitada economía mexicana se perfila como una de las principales preocupaciones para la presidenta Claudia Sheinbaum, cuyo gobierno se prepara para una revisión trascendental del tratado comercial de América del Norte, T-MEC, junto con su principal socio comercial, Estados Unidos, y también Canadá. Aun así, la elevada inflación subyacente —que excluye rubros volátiles como alimentos y energía— da al banco central motivos para la cautela.
Si bien la inflación anual fue de 3.92 por ciento a inicios de febrero, los precios al consumidor subyacentes aumentaron un 4.52 por ciento respecto al año previo, informó el martes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Banxico tiene como objetivo incrementos en el costo de vida de 3 por ciento, más/menos un punto porcentual.

En su decisión de política monetaria de febrero, Banxico señaló que el avance de los precios al consumidor convergerá a la meta en el segundo trimestre de 2027, más tarde que su estimación previa del tercer trimestre de 2026. Ese ajuste reflejó “una trayectoria mayor a la anticipada para la inflación subyacente”, indicó en un comunicado.
Respecto a la nueva estimación para que la inflación alcance la meta —que el subgobernador Jonathan Heath ha considerado poco realista— Borja dijo que procura apegarse a los datos para evitar una postura sesgada, lo que la hace ni optimista ni pesimista” al respecto.
Desafío mayor para Banxico
Reducir la inflación subyacente ha sido un desafío importante debido al alza de los costos de los servicios, señaló Borja, quien cuenta con una maestría en matemáticas aplicadas y estadística y otra en economía y políticas públicas.
Como obstáculo adicional, las empresas están gastando más en mano de obra ante demandas de los empleados por trabajo remoto y horarios flexibles, lo que eleva los costos, dijo. Al mismo tiempo, los incrementos en productos básicos como leche, yogur y algunas carnes han estado fuertemente influidos por tendencias globales.
Banxico vigila el incremento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a refrescos y cigarros, y si estos derivan en mayores costos en otros segmentos.
“Se debería generar un solo aumento puntual y no aumentos mensuales”, afirmó Borja. “Pero debemos estar vigilantes de que los aumentos de precios no se generalicen, de que no haya afectaciones indirectas y efectos de segundo orden”.
A partir de enero, México impuso aranceles de hasta 50 por ciento a más de mil 400 categorías de importaciones provenientes de países asiáticos que no tienen acuerdos comerciales con la segunda mayor economía de América Latina. Entre los países afectados están China, Corea del Sur e India.
En las minutas de la decisión de febrero publicadas la semana pasada, Banxico reconoció la persistente incertidumbre sobre las presiones inflacionarias derivadas de esos nuevos aranceles, aunque describió el posible impacto inflacionario como temporal y limitado.
A juicio de algunos integrantes de la junta de gobierno, el impacto de los aranceles podría manifestarse de forma más gradual a lo largo del año, según las minutas.
Para Borja, cualquier presión de precios estará contenida, dado que los productos asiáticos sujetos a aranceles representan solo 6 por ciento del total de importaciones de México.







