Economía

Limón ‘amarga’ la dieta de los mexicanos: inflación fue de 179.26% en primera quincena de 2022

El limón fue el terror de las familias mexicanas durante la primera quincena de este año. Su precio es el más reciente foco de la pesadilla inflacionaria que azota a la economía del país.

El índice nacional de precios al consumidor (INPC) para el limón cerró la primera mitad de enero con un avance quincenal de 36.84 por ciento, un descenso respecto a la última quincena de 2021 (37.22 por ciento). A tasa anual, el avance fue de 179.26 por ciento, su brinco más fuerte en casi ocho años.

Los precios del limón son el más reciente foco de la pesadilla inflacionaria que azota a la economía tanto mexicana como global. El kilo llegó a venderse hasta en 100 pesos en algunas tiendas durante los primeros días de enero.

El precio promedio en la Ciudad de México y el área metropolitana del Valle de México es de 75.99 pesos por kilo para el limón con semilla y 58.30 pesos el kilo para el limón sin semilla, según los datos más recientes de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). El procurador Ricardo Sheffield comentó el lunes por la mañana, con alivio, que el precio está cediendo.

Semejante encarecimiento se debe a una tormenta perfecta de factores. Aunque el limón se produce todo el año, el primer trimestre es la temporada más débil, por lo que los precios suben. Además, la producción ha sentido los efectos de tormentas y frentes fríos, los altos costos del fertilizante, la alta demanda e incluso los golpes de la inseguridad.

El terror de la inflación va más allá del limón. El subíndice de frutas y verduras registró un alza anual de 19.64 por ciento, con un retroceso leve de 0.03 por ciento a tasa quincenal. La cebolla subió 63.10 por ciento respecto al año pasado, mientras que el aguacate y la calabacita brincaron 56.33 por ciento y 30.11 por ciento respectivamente.

El subíndice de pecuarios avanzó 12.33 por ciento a tasa anual, con aceleraciones para el cerdo (13.70 por ciento), la res (16.58 por ciento), el pollo (9.1 por ciento) y pescados y mariscos (10.4 por ciento).

Las presiones para la tortilla siguieron empujando su escalada hacia cifras no vistas en una década. El dato inflacionario para la primera quincena del año fue de 17.64 por ciento anual, su cifra más alta desde febrero de 2012. En su comparación quincenal, el avance fue de 0.42 por ciento, sumando 29 quincenas consecutivas al alza.

El año inició con 7.13 por ciento de inflación anual, una desaceleración respecto a la última quincena de 2021 y sumando tres quincenas consecutivas a la baja.

No obstante, persisten las presiones por el componente subyacente, que avanzó 6.11 por ciento. La inflación para las mercancías alimenticias fue de 8.67 por ciento.

Ambos datos fueron subrayados por Jonathan Heath, subgobernador del Banco de México (Banxico), quien comentó desde su cuenta oficial de Twitter que el escenario inflacionario sigue siendo “muy complicado”.