Economía

Pierden fuerza la inversión y el consumo

La Inversión Fija Bruta tuvo en abril su primera caída mensual en el año, mientras que las ventas de las tienditas de la esquina cayeron hasta 25% y los consumidores cada vez más piden fiado.

La Inversión Fija Bruta (IFB) en México tropezó en abril y registró su primera caída mensual en el año, ante un menor gasto en construcción, así como en maquinaria y equipo, provocada por las disrupciones en las cadenas de valor a nivel global, la temporada electoral interna y la posibilidad de una política monetaria menos expansiva, lo que contuvo el gasto de las empresas en estos rubros.

De acuerdo con los registros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el indicador se contrajo 0.9 por ciento en el cuarto mes del año, su primera caída desde diciembre del 2019, cuando retrocedió 2.3 por ciento, y luego de tres meses consecutivos en recuperación.

Al interior del indicador, destacó que los gastos en construcción retrocedieron 1.3 por ciento durante dicho periodo, de acuerdo con cifras desestacionalizadas; su segundo mes consecutivo con caídas.


El descenso fue impulsado por una disminución en tipo no residencial de 0.3 por ciento a tasa mensual. El tipo residencial cayó 2.4 por ciento respecto al mes anterior.

Por otra parte, los gastos totales realizados en maquinaria y equipo fueron menores 0.8 por ciento, su primera caída desde diciembre del año pasado cuando retrocedió 0.9 por ciento.

De manera desagregada, la adquisición de estos bienes de origen nacional retrocedió 2.3 por ciento a tasa mensual. El equipo de transporte cayó 9.6 por ciento y la maquinaria, equipo y otros bienes subieron 5.7 por ciento.

El gasto en maquinaria y equipo de origen importado ganó 0.8 por ciento. La mejora se debió a que maquinaria, equipo y otros bienes aumentaron en 1.7 por ciento y el equipo de transporte fue menor en 8.3 por ciento.


En su comparación anual, la inversión fija bruta aumentó 42.1 por ciento en términos reales en el mes en cuestión, ligando dos meses consecutivos con incrementos, lo cual se explica por una baja base de comparación en 2020, a consecuencia de la crisis.

A su interior, los gastos en maquinaria y equipo total se incrementaron 47.4 por ciento y en los de construcción crecieron 36.2 por ciento con relación a los de igual mes de 2020, con series desestacionalizadas.

Pese a estas cifras, los analistas coincidieron que el resultado no implica un cambio de tendencia en la inversión, y por el contrario, esperan tasas positivas en la segunda mitad del año, aunque marginales.

“Luego de varios meses positivos, la caída en abril no será un cambio de tendencia aunque sí veremos en mayo un comportamiento ligeramente negativo, esto estará influenciado por la incertidumbre electoral que tuvimos en el país”, indicó Ernesto O’Farrill, presidente de Grupo Bursamétrica.

Avizoran mejores resultados

O’Farril consideró que después de la reciente incertidumbre electoral “tendremos datos positivos, sin embargo, estos aumentos no serán fuertes porque todavía hay decisiones del presidente (AMLO) que van en contra de los agentes económicos. Así, la Inversión Fija Bruta continuará débil por la crisis de confianza, pero impulsada por el T-MEC, la recuperación económica en Estados Unidos y mayores reglas de integración productiva”.

“Las proyecciones indican que vamos a ver ligeras mejoras durante la segunda mitad del año, aunque tenemos que tener en cuenta que estos aumentos serán muy marginales”, dijo Joan Domene, economista sénior de Oxford Economics.

Añadió que se estima un avance de 11.7 por ciento en el 2021, “a pesar de que es un pronóstico muy positivo, es una recuperación bastante austera. Aún hay riesgos, como el deterioro de la confianza empresarial y tenemos que el gobierno sigue con su política un poco difícil de seguir, que genera demasiada incertidumbre en el sector privado”.

“No habrá cambio de tendencia, todo lo contrario, la perspectiva para la inversión son positivas, abril fue solo un ajuste por la parte de construcción que fue el más afectado. Esperamos que haya un repunte en la inversión sobre todo en la parte de maquinaria y equipo por mejores perspectivas por la demanda interna”, señaló Ricardo Aguilar, economista de Grupo Financiero Invex.

Agregó que proyectan un crecimiento en la IFB de 9.4 por ciento para el 2021, “para los siguientes meses registrarán tasas de crecimiento positivas pero más moderadas y se disipará el efecto base al cierre de año. A pesar de lo anterior, hay riesgos como que la construcción no llegue a despegar, poca confianza de los inversionistas y que no se concreten proyectos de construcción que se han acordado entre sector público y privado”.

Construcción limita avance

La inversión acumuló un incremento de 3.5 por ciento de enero a abril del presente año, respecto a igual periodo de 2020, con un retroceso de 0.7 por ciento en la construcción, donde la residencial muestra un crecimiento de 4.0 por ciento, y la no residencial cae 5.3 por ciento, afectada por un descenso en la obra pública.

En contraste, el gasto en maquinaria y equipo avanzó 9.8 por ciento anual en el mismo periodo.

Ven pequeños comercios débil recuperación

En el último año las ventas de las tienditas de la esquina cayeron hasta 25 por ciento en México y los consumidores cada vez más piden fiado, lo que representa una llamada de atención de que la reactivación económica es débil, reveló la Encuesta 14 de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) sobre los desafíos de reactivación a la microeconomía.

“El 78 por ciento de los encuestados nos dice que sus clientes siguen pidiendo fiado y se han incrementado entre 12 y 15 por ciento, nos habla de que la reactivación es débil porque realmente la gente no ha mejorado su poder adquisitivo, y cada vez más piden fiado”, dijo Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).

En octubre pasado el 20 por ciento de los clientes pedían fiado a sus tenderos, actualmente ese porcentaje va entre el 40 y el 60 por ciento.

De acuerdo con datos de la ANPEC en México, antes de la pandemia del Covid, había hasta un millón 200 mil tienditas de barrio, de éstas 150 mil definitivamente bajaron cortinas, presionados por las bajas ventas y el encarecimiento de la luz.

La encuesta reveló que los productos que más bajaron su venta fueron la comida enlatada, lácteos, dulcería, proteína animal, frutas y legumbres.

Por el contrario, los de mayor solicitud por parte de los consumidores fueron bebidas refrescantes, botanas, huevo, tortilla y cigarros.

Mientras que los productos que más se encarecieron fueron: proteína animal, frutas y legumbres, tortillas, lácteos, botanas y refrescos.

Alertó que se puede agravar la situación con el aumento de inflación, pues actualmente el 76 por ciento de las familias no les alcanza para cubrir los gastos de la canasta básica.

“Lamentablemente así nos hemos ido poquito con la inflación, estamos a mitad de año, esperamos que no crezca demasiado, pero todo indica que sí lo hará y nos atrevemos a decir que podría crecer 2 puntos”, estimó Rivera.

En mayo el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) tuvo un alza de 5.89 por ciento, después de dispararse en abril a un 6.08 por ciento, una cifra no vista desde finales de 2017, de acuerdo con cifras divulgadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Por otra parte, la encuesta de la ANPEC arrojó que uno de cada tres tenderos se contagió de COVID-19, además dijeron que existe una preocupación, ya que el 66.64 por ciento observó que los clientes ya no siguen las medidas sanitarias en la vida diaria.