Economía

OCDE propone impuestos a herencias para elevar ingresos públicos tras crisis del COVID

La desigualdad de la riqueza aumentará durante la próxima década a menos que los impuestos sobre sucesiones también aumenten, dijo el organismo internacional.

Con el objetivo de elevar los ingresos públicos de los gobiernos ante la crisis de la pandemia del COVID-19, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) lanzó una propuesta para implementar impuestos a las herencias.

El organismo internacional advirtió que la desigualdad de la riqueza aumentará durante la próxima década a menos que también aumenten los derechos de sucesión.

“La tributación a la herencia puede ser un instrumento importante para abordar la desigualdad, particularmente en el contexto actual de riqueza persistentemente alta y nuevas presiones sobre las finanzas públicas vinculadas a la pandemia de COVID-19″, según un informe de la OCDE.


Un impuesto más sólido sobre las herencias que evite el uso de medidas de evasión por parte de los más ricos también respaldaría los esfuerzos de los gobiernos para pagar las deudas contraídas durante el año pasado para hacer frente a la pandemia del nuevo coronavirus.

El informe ‘Los impuestos sobre sucesiones en los países de la OCDE’ proporcionan una evaluación comparativa de los impuestos sobre herencias y donaciones en los 37 miembros del organismo, y explora el papel potencial que estos impuestos podrían desempeñar para aumentar los ingresos, abordar las desigualdades y mejorar la eficiencia de los sistemas tributarios en el futuro.

La OCDE explicó que décadas de precios de los activos en aumento significaron que había más personas ricas que en generaciones anteriores y que, como individuos, se habían vuelto más ricos que en el pasado.

Los activos financieros, incluidas las pensiones y la propiedad, se han disparado en valor en los últimos años en todo el mundo desarrollado.

“Las herencias también se distribuyen de manera desigual entre los hogares y es probable que aumenten en valor (si continúan las tendencias en los precios de los activos) y en número (con el envejecimiento de la generación baby boom). La crisis de COVID-19 colocará a los países bajo una mayor presión para recaudar ingresos adicionales y abordar las desigualdades que se han exacerbado desde el inicio de la pandemia”, dice el informe.

La mayoría de los países de la OCDE recaudan impuestos sobre herencias, 24 en total. Sin embargo, estos impuestos suelen generar muy pocos ingresos. En la actualidad, solo el 0.5 por ciento de los ingresos fiscales totales se obtienen de los impuestos sobre sucesiones y donaciones en promedio en los países que los cobran.

“Existe evidencia de que la participación de las herencias en la riqueza privada está volviendo a los máximos observados a principios del siglo XX en algunos países. Si estas tendencias continúan, la riqueza heredada puede volver a alcanzar los altos niveles de principios del siglo XX“, dijo el informe.