Desde mediados del 2020, Guadalupe Cázares solo tiene un deseo: que el gobierno vuelva a abrir la frontera a los cruces no esenciales, para que los comercios recobren vida.
Desde entonces ha enfrentado muchos retos, pues su cafetería, situada en El Paso, Texas, fue perdiendo poco a poco los clientes, hasta llegar al grado de solamente servir tres platillos por día.
Esta situación la obligó a cerrar el local y buscar nuevas estrategias para sacar adelante a su familia, así que en agosto del año pasado comenzó a vender comida con entrega a domicilio.
Actualmente, ya ha reabierto su cafetería y, aunque sus ganancias registran un aumento, considera que tendría más ingresos si reanudaran los viajes no esenciales a Estados Unidos.
“Desde que se cerraron las fronteras para evitar más casos de Coronavirus, lo único que pasó es que los comerciantes nos quedamos sin clientes, de cualquier forma el virus siguió aumentando y ahora todos andamos mal económicamente, nosotros por no venderle a los mexicanos y ellos porque no compran los productos que necesitan de acá de El Paso”, dijo.
“Somos ciudades hermanas y no deben permanecer por tanto tiempo cerradas las fronteras porque lo que afecta aquí (en El Paso), repercute en Juárez”, abundó.
La situación que vive Guadalupe Cázares no es aislada, pues de acuerdo con Tom Fullerton, catedrático y economista de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP), el restablecimiento económico en la localidad tardará más de dos años.
Explicó que se estima una pérdida de aproximadamente 200 millones de dólares con el desplome de las ventas locales, aún se desconocen los daños globales, por lo que la recuperación económica para los paseños podría ser lenta.
Mencionó que algunos comerciantes podrían no volverse a recuperar en su totalidad debido a que la población ha adquirido durante esta pandemia el hábito de hacer sus compras en línea, solicitando sus productos incluso a otras entidades o países.
Expresó que lo más conveniente es que se reabra cuanto antes la frontera a los cruces no esenciales para que los comerciantes mejoren su economía con las ventas de Navidad.
El economista mencionó que para los comerciantes de El Paso el impacto de la cancelación de los viajes no esenciales a Estados Unidos ha sido muy grave porque muchos de ellos dependen de los turistas mexicanos que ingresan al país por vía terrestre, quienes tienen más de 18 meses sin poder visitar el país.




