Durante las últimas décadas, Laredo, Texas, ha estado desatendido médicamente, y con la llegada del COVID-19, este problema se ha agudizado, algo que sin duda tiene preocupados a los funcionarios de la ciudad, por lo que ya buscan las bases del problema que ha originado esta situación.
Durante la sesión informativa semanal de COVID-19 del miércoles, los líderes locales discutieron este tema, ya que esperan llegar al fondo de esta problemática y darle solución.
El alcalde de Laredo, Pete Sáenz, dijo que el lunes pasado que el ayuntamiento llegó a un acuerdo para la contratación de un consultor independiente. Esta persona tendrá la tarea de realizar un estudio de viabilidad.
El objetivo de esta propuesta es descubrir las causas fundamentales de por qué Laredo es una comunidad desatendida médicamente sin servicios de atención sostenibles, además, se planea proponer soluciones de carácter privados, públicos o mixtos incluido el posible establecimiento de un distrito hospitalario, así como presentar los costos estimados de las recomendaciones y quién debería sufragar costos y financiamientos.
“Me gustaría ver algo que nos diera las respuestas de por qué nos hemos convertido en una comunidad médicamente desatendida. Tengo entendido ahora que nuestra necesidad es más personal médico, pero no sabremos qué más hay disponible hasta que se implemente el estudio”, expresó.
Por su parte, el doctor Víctor Treviño, autoridad de Salud de Laredo dijo que el problema actual más grande del área es la falta de personal de salud. Afirmó que la comunidad tiene más de 200 médicos por debajo de donde necesita estar, por lo que los médicos y las enfermeras son el problema más urgente.
“Lo sabemos desde hace algún tiempo, y tenemos que centrarnos en esto”, dijo Treviño.
Agregó que cuando esto se solucione, llegarán servicios especializados de salud y también infraestructura a la ciudad.
La ciudad de Laredo no tiene una unidad de cuidados intensivos -UCI-, pediátrica, un tema muy discutido en los últimos meses con el regreso a las escuelas, y la gran ola de contagios entre niñas, niños y jóvenes, situación que ha hecho más notoria la falta de camas en hospitales, médicos y servicios hospitalarios en general, pues muchos pacientes tuvieron que ser trasladados a Nuevo Laredo para ser atendidos rápidamente.
Y es que las 406 camas con las que cuenta el hospital de Laredo, de acuerdo con datos del DSHS, es extremadamente baja para la población del área, 262 mil 491 habitantes. Esa es la menor cantidad de cualquier región hospitalaria con solo otras siete por debajo de las mil.
Por su parte el director del Departamento de Salud, Richard Chamberlain, dio a conocer que tan solo en los últimos 60 días, mil 840 casos de contagio pediátrico de COVID19 ha sido cero gracias a los prontos tratamientos, aunque en algunos casos se han tenido que enviar a infantes a hospitales especializados fuera de Laredo.






