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Trump presiona a petroleras para invertir en Venezuela:’Están tratando directamente con nosotros’

Trump se reunió en la Casa Blanca con 20 ejecutivos de la industria petrolera a menos de una semana después de la incursión militar estadounidense en Caracas.

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El presidente suele elogiar la caída de los precios del petróleo y la gasolina, que el viernes alcanzaron un promedio de 2,81 dólares por galón de gasolina. (Bloomberg).

El presidente Donald Trump anticipó un rápido acuerdo con las principales compañías petroleras para que inviertan al menos 100.000 mil millones de dólares en Venezuela, en el movimiento más directo hasta ahora para presionarlas a regresar al país tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.

“Vamos a tomar la decisión sobre qué compañías petroleras van a entrar —a cuáles les vamos a permitir la entrada— y llegar a un acuerdo con ellas. Probablemente, lo haremos hoy o muy pronto”, dijo Trump el viernes durante una reunión en la Casa Blanca con casi 20 ejecutivos de la industria.

Trump dijo que preveía que las empresas realizaran esos desembolsos sin ayuda federal, afirmando que las petroleras “gastarán al menos 100.000 mil millones de dólares de su dinero, no del dinero del gobierno”.

“Si no quieren entrar, solo tienen que decírmelo, porque tengo a 25 personas que no están aquí hoy y que están dispuestas a ocupar su lugar”, dijo Trump a los representantes del sector.

¿Por qué a Trump ‘le urge’ que empresas inviertan en petróleo venezolano?

La reunión se produjo menos de una semana después de la incursión militar estadounidense en Caracas.

La intervención sorprendió a muchos estadounidenses, incluidos algunos de los propios partidarios de Trump, que la calificaron de un intento descarado de apoderarse de los recursos naturales de otro país.


El presidente lo ha presentado como una oportunidad para destituir a Maduro, un líder que consideraba una amenaza para la seguridad nacional, y aprovechar las enormes reservas de petróleo de Venezuela como fuente de poder e ingresos para el hemisferio.

“Si no lo hacíamos nosotros, lo habrían hecho China o Rusia”, dijo Trump.

Para ello, Trump está recurriendo a empresas petroleras occidentales, incluidas las que se reunieron con él en el Salón Este de la Casa Blanca, para revitalizar la deteriorada infraestructura petrolera venezolana. Trump trató de tranquilizar a los ejecutivos asegurándoles que tendrían las garantías necesarias para llevar a cabo esa labor.

“Estamos tratando con el país, por lo que estamos facultados para hacer ese trato. Y ustedes tienen total seguridad, total protección”, dijo Trump. “Están tratando directamente con nosotros, no están tratando con Venezuela ni queremos que traten con Venezuela”.

¿Cuáles son las petroleras estadounidenses que invertirán en Venezuela?

Entre los ejecutivos de las grandes petroleras estadounidenses que asistieron se encontraban

  • Mark Nelson, de Chevron.
  • Darren Woods, de Exxon Mobil Corp.
  • Ryan Lance, de ConocoPhillips.
  • También estuvieron presentes directivos de productoras independientes más pequeñas, como Harold Hamm, de Continental Resources, y Jeff Hildebrand, fundador de Hilcorp Energy, ambos donantes de Trump.

Woods dijo que había interés de la industria en regresar a Venezuela, pero señaló que los activos de la compañía habían sido confiscados dos veces y “regresar una tercera vez requeriría algunos cambios bastante significativos”.

Las exhortaciones de Trump a la industria petrolera coinciden con un impulso más amplio para abordar las preocupaciones sobre el costo de la vida, que pesan en el intento de los republicanos de mantener el control del Congreso en las elecciones de mitad de mandato de noviembre.

El presidente suele elogiar la caída de los precios del petróleo y la gasolina, que el viernes alcanzaron un promedio de 2,81 dólares por galón de gasolina sin plomo, según la Asociación Americana del Automóvil, como un alivio para los consumidores estadounidenses.

Se trata de un arma de doble filo. Los precios bajos generan recelo dentro de la industria petrolera, de la que Trump depende para que continúe bombeando crudo.

Algunos operadores petroleros estadounidenses, en particular los productores independientes, están preocupados por los precios actuales, que han afectado la rentabilidad de algunas perforaciones nacionales. También les inquieta la posibilidad de que la llegada de crudo venezolano reduzca aún más los precios, lo que haría que la producción de más pozos resulte demasiado costosa.

“Espero que construyan cosas completamente nuevas, que eliminen toda la basura vieja que ha estado ahí durante tantos años y que lo hagan de la manera correcta”, dijo Trump a los ejecutivos.

Los mercados ya han reaccionado a los planes del gobierno de empezar a vender más de 50 millones de barriles de crudo venezolano, incluidos los suministros acumulados en almacenes durante el bloqueo naval estadounidense.

Los futuros del West Texas Intermediate, el índice de referencia estadounidense, rondaban los 59 dólares el viernes.

La reunión crea una dinámica incómoda para las empresas petroleras que contradice las predicciones de Trump sobre una abundante producción venezolana bajo control estadounidense.

Algunos representantes de la industria han expresado su preocupación de que asistir a la reunión los haga parecer participantes dispuestos a aprovechar de forma oportunista y despiadada el crudo de Venezuela, según personas familiarizadas con el asunto.

Esto ocurre en un contexto de fuerte reticencia a invertir de inmediato en el país. Al mismo tiempo, los ejecutivos deben actuar con cautela frente al presidente, que los está presionando para que se comprometan rápidamente a realizar nuevas inversiones.

A la tensión se suma el fuerte respaldo político que Trump ha recibido de la industria petrolera, incluidos los representantes presentes en la sala el viernes.

Durante una mesa redonda sobre energía celebrada durante la campaña de 2024, Trump prometió a ejecutivos petroleros una serie de cambios de política —entre ellos la eliminación de algunas regulaciones medioambientales— a cambio de que el grupo recaudara mil millones de dólares para su campaña política, según personas familiarizadas.

Esta semana, los ejecutivos han insistido ante funcionarios del gobierno en que cualquier reconstrucción del sector petrolero venezolano requiere garantías de seguridad física y certeza contractual, dada la preocupación por la estabilidad del país bajo el liderazgo de la presidenta interina Delcy Rodríguez.

Mientras Chevron sigue operando en Venezuela con una licencia especial de Estados Unidos, Exxon Mobil y ConocoPhillips se retiraron después de que el predecesor de Maduro, Hugo Chávez, nacionalizara sus activos.

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