Tokio 2020

Me esperaba un fuerte castigo si llegaba a Bielorrusia: Krystsina Tsimanouskaya

La velocista criticó fuertemente a los funcionarios de su país por el manejo del deporte olímpico.

La velocista olímpica Krystsina Tsimanouskaya que tuvo una disputa pública con funcionarios de su equipo en los Juegos de Tokio 2020 dijo el martes que le ‘dejaron en claro’ que enfrentaría un castigo si regresaba a Bielorrusia ante un gobierno autocrático que ha reprimido implacablemente cualquier crítica.

Esperando salir de Japón para buscar refugio en Europa, Krystsina Tsimanouskaya detalló que espera poder continuar con su carrera, pero por ahora su seguridad es la prioridad. Después de criticar la gestión de su equipo en las redes sociales, acusó a los funcionarios de llevarla al aeropuerto y tratar de ponerla en un avión de regreso a Bielorrusia.

En el dramático enfrentamiento, varios países ofrecieron ayuda y Polonia le otorgó una visa humanitaria el lunes. El miércoles por la mañana en el Aeropuerto Internacional Narita de Tokio, abordó un avión que salió de la puerta de entrada a Viena, aunque no estaba claro de inmediato si ese sería su destino final.


Los oficiales del equipo “dejaron en claro que, al regresar a casa, definitivamente enfrentaría algún tipo de castigo”, aseguró la velocista de 24 años a The Associated Press en una videollamada desde Tokio. “También hubo indicios apenas disimulados de que me esperarían más”.

Agregó que posiblemente sería expulsada de la selección nacional, por lo que espera seguir corriendo una vez que esté a salvo.

“Me gustaría mucho continuar mi carrera deportiva porque solo tengo 24 años y tenía planes para al menos dos Juegos Olímpicos más. Pero por ahora lo único que me preocupa es mi seguridad”, aseveró.

Contactado por teléfono el martes, Dzmitry Dauhalionak, el jefe de la delegación de Bielorrusia en los Juegos, se negó a comentar e indicó que ‘no tiene palabras al respecto’.


El enfrentamiento actual comenzó después de las críticas de Tsimanouskaya sobre cómo los funcionarios manejaban a la federación bielorrusa, las cuales desencadenaron una reacción masiva de los medios nacionales del país.

La corredora dijo en Instagram que fue puesta en el relevo 4x400 a pesar de que nunca corrió en el evento. Luego se le prohibió competir en los 200 metros.

Tsimanouskaya libró, y perdió, una pelea legal para participar en ese evento. La Corte de Arbitraje Deportivo dijo en un comunicado que rechazó la solicitud de Tsimanouskaya de una sentencia interina que le hubiera permitido correr en el Estadio Olímpico el lunes. Las eliminatorias se llevaron a cabo por la mañana y las semifinales por la noche.

El martes, Tsimanouskaya pidió a las autoridades deportivas internacionales “que investiguen la situación, quién dio la orden, quién tomó la decisión de que ya no puedo competir”. Ella sugirió posibles “sanciones contra el entrenador en jefe que se me acercó y que me privó del derecho a competir en los Juegos Olímpicos”.