Este miércoles iniciará en la ciudad de Washington la audiencia convocada por la oficina del Representante Comercial de Estados Unidos -conocido por sus siglas en inglés como USTR- para escuchar las quejas, propuestas y sugerencias del sector privado relacionadas con el desempeño del TMEC durante sus primeros cinco años de operación y su próxima renegociación. La audiencia estaba agendada para el 17 de noviembre, pero la respuesta de empresas y organismos de los tres países de la región hicieron necesaria cambiar la fecha y asignar tres días para escuchar a todos los interesados.
La audiencia es parte del proceso de consulta entre el público iniciada por el USTR el pasado 17 de septiembre, cuando se solicitaron comentarios por escrito en inglés y que se recibieron hasta el 3 de noviembre. Se registraron 1,515 documentos -que se encuentran a la vista para ser consultados en línea por cualquier persona- enviados en su mayoría por cámaras, asociaciones, empresas, sindicatos, organismos no gubernamentales (ONGs), legisladores, think tanks y académicos estadounidenses, aunque también se registraron a las principales asociaciones del sector privado de México y Canadá y algunas empresas y ONGs de ambos países. Y de todos estos, 175 solicitaron participar en la audiencia.
Por ley, todos los documentos registrados por el USTR, los comentarios que hagan los participantes durante la audiencia y las respuestas por escrito que el pánel de funcionarios solicite a cualquiera de los participantes en la audiencia formará parte del acervo que ayudará al gobierno estadounidense a establecer su postura de cara a la renegociación del tratado. Además, la audiencia se llevará a cabo como parte de las indicaciones formuladas por Trump en su memo del 20 de enero titulado “America First Trade Policy” y el USTR tiene la obligación de elaborar un reporte con los resultados, que deberá enviar al presidente con copia a los presidentes de los comités del congreso responsables del TMEC: el representante Jason Smith, de Medios y Procedimientos, y el senador Mike Crapo de Finanzas, ambos republicanos.
La audiencia de esta semana es independiente de las que los diferentes comités del congreso puedan organizar posteriormente y los comentarios que se realicen podrán ser citados en cualquier documento tanto del poder ejecutivo como del congreso de cara a la renegociación del TMEC. En respuesta a la convocatoria del USTR, los comentarios de los participantes están agrupados en cinco grandes apartados: 1) la operación e implementación del tratado en las tres partes; 2) su cumplimiento; 3) recomendaciones específicas que promuevan el comercio balanceado, el acceso a nuevos mercados y que estén alineadas con temas de seguridad económica; 4) factores que estén afectando el clima de inversión en los territorios de cada una de las partes, así como la efectividad del TMEC para promover inversiones que fortalezcan la competitividad, productividad y el liderazgo tecnológico de Estados Unidos; y 5) estrategias para fortalecer la seguridad económica y la competitividad de América del Norte, incluyendo la cooperación en temas relacionados con políticas que no sean de mercado y prácticas de otros países (o sea, China).
Este y otros medios han comentado los documentos enviados por algunos de los principales organismos del sector privado en Estados Unidos que participarán en la audiencia, como el Business Roundtable y la U.S. Chamber of Commerce, donde se destacan los efectos de las barreras no arancelarias generadas por el gobierno anterior, restringiendo el comercio y la inversión extranjera en México. El gobierno mexicano deberá tomar nota, entre otros, de los comentarios que harán la confederación de sindicatos AFL-CIO y la UAW sobre las condiciones laborales en el país; las ONGs Public Citizen y el Sierra Club sobre temas ambientales; la Asociación de Refinadores de Maíz sobre las restricciones al maíz transgénico; el American Iron & Steel Institute; el Consejo Americano sobre Política Automotriz; y la Consumer Brands Association, la Coalición de Servicios Industriales y el Business Software Alliance sobre piratería, todos con enorme influencia en el Capitolio.
En este caso, las autoridades mexicanas no pueden denostar lo que digan estos organismos o que tienen otros datos, sino que el secretario Ebrard tiene que demostrar los avances relacionados con cada queja. Carney ya dijo que asistirá el viernes al sorteo de la FIFA para poder conversar con Trump: y ¿la presidenta?






