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Hispanos que limpiaron escombros tras el 11-S piden su legalización

Estos migrantes no son tan visibles como los policías y bomberos que trabajaron en la llamada zona cero.

NUEVA YORK.- Franklin Anchahua limpió montañas de polvo en oficinas, departamentos y hasta una parroquia en el bajo Manhattan durante semanas tras los ataques del 11 de septiembre de 2001, lanzado por los comandos de Al Qaeda.

Al principio trataba su acidez y su reflujo gástrico con hierbas que su madre le enviaba desde Perú. Anchahua evitaba los hospitales que ayudaban a los trabajadores que limpiaron como él porque vivía ilegalmente en Estados Unidos y temía ser deportado… hasta que el malestar fue demasiado.

“Sentía un ardor estomacal tremendo. Necesitaba un tratamiento médico, de un especialista. También tenía problemas de respiración”, dijo el peruano, quien finalmente ingresó al hospital Bellevue, en Manhattan, en 2011.


Tanto Anchahua como otros migrantes hispanos que limpiaron la zona que rodeaba a las Torres Gemelas han pedido un estatus legal migratorio en Estados Unidos desde hace años como compensación por el duro trabajo y los problemas de salud posteriores que sufrieron.

Dos décadas después del atentado, sin embargo, sólo varias docenas siguen participando en protestas. Otros han abandonado la lucha.

“Es difícil encontrar trabajo aquí sin estatus migratorio”, dijo Anchahua. “Los abogados que nos ayudaron hace tiempo nos dijeron que nos llegarían nuestros papeles, pero mire, 20 años después y no tenemos nada”, dijo el sudamericano.

Estos migrantes no son tan visibles como los policías y bomberos que trabajaron en la llamada zona cero. Muchos se sienten olvidados por el gobierno estadounidense, otros regresaron a Latinoamérica.

En Nueva York, en tanto, los estragos del ataque siguen. En la iglesia Ortodoxa Griega de San Nicolás, en el bajo Manhattan, se sigue trabajando en su reconstrucción y la iglesia es una especie de símbolo de lo que aún no se ha hecho en la zona cero.

Si bien el sector está totalmente renovado e incluye una plaza con dos gigantescas fuentes que recuerdan a las víctimas del atentado en los sitios que ocupaban las torres, no se han completado la iglesia, dos rascacielos –incluido uno llamado a ser el segundo edificio más alto de la ciudad– y un centro cultural.

Por último, la Oficina del Médico Forense de Nueva York anunció el martes pasado que ha identificado a dos nuevas víctimas de los atentados del 11-S, una información que se reveló a escasos días del 20° aniversario del ataque terrorista.

Dorothy Morgan, de la localidad de Hempstead, al este de la ciudad de Nueva York, es la víctima número mil 646 que se ha conseguido identificar, mientras que la mil 647 es un hombre del que no se ha revelado su identidad, a petición de sus familiares.