En mayo, Nuevo León (NL) registró un total de 178 homicidios dolosos, cifra récord para un solo mes en base a las estadísticas publicadas por la Fiscalía General de Justicia de la entidad.
Del reporte de la dependencia se desprende que en el mes en cuestión los homicidios registraron un incremento de 57.52 por ciento respecto a los 113 reportados en mayo del año pasado y 35.88 por ciento más que el mes previo, cuando se cometieron 131 asesinatos.
En el acumulado en los primeros cinco meses del año se registraron 644 homicidios, 18.17 por ciento más respecto a los 545 cometidos en el mismo periodo del año pasado.
Respecto a los delitos totales en el Estado, sin incluir lesiones, éstos registraron un alza de 1.82 por ciento respecto a mayo del año pasado, al sumar tres mil 253 ilícitos.
Pese a que comparado con el mes previo (abril) los delitos totales subieron 3.96 por ciento, prácticamente todos los ilícitos relacionados con robos (simple, casa habitación, negocios, persona, banco y vehículos) bajaron, por lo que el alza se explica por el incremento registrado en los delitos de tipo sexual y violencia familiar.
La Fiscalía señaló que el robo simple registró 237 delitos (una baja mensual de 13.50 por ciento), el de casa habitación sumó 157 denuncias (-12.3 por ciento), a negocio 89 casos (-33 por ciento), a persona 131 (-12.67 por ciento) y a vehículos 147 ilícitos (-5.77 por ciento).
“El crecimiento en la impunidad (menos arrestos y más presuntos delincuentes exonerados o libres bajo fianza sin presentarse después en su proceso) desincentivan las denuncias de los delitos menos graves, lo que reduce su estadística sin reducir necesariamente su incidencia real”, indicó Marco Antonio Torres, experto en seguridad.
“En contraste, los delitos que no requieren denuncia, como el homicidio, crecen a niveles récord. Esto nos sugiere que en realidad todos los delitos están creciendo, aunque las denuncias no lo hagan con uniformidad”, añadió.
“El comportamiento de los homicidios muestra que hay una disputa sin precedentes entre los grupos criminales por el control de sus territorios y de nuevas actividades criminales, un síntoma de que hay mucha actividad delictiva rentable para los cárteles y, por tanto, un aumento en todos los delitos atractivos para la Delincuencia Organizada”, destacó.




