Pese a que hace unas semanas Samuel García, Gobernador de Nuevo León (NL), señaló que los índices de inseguridad van mejorando, cifras de la Fiscalía General de Justicia del Estado muestran que es todo lo contrario, pues en agosto los principales delitos de alto impacto registraron alzas anuales y mensuales importantes.
La Fiscalía reportó que en el mes en cuestión, sin incluir lesiones, se cometieron un total de cuatro mil 464 delitos, lo que implicó un alza anual de 18 por ciento, mientras que respecto al mes previo el incremento fue de 13.41 por ciento.
Los homicidios dolosos, que es el delito que más impacto tiene en la percepción de inseguridad, sumaron 163 en agosto, 48.18 por ciento más que los 110 cometidos en el mismo mes del año pasado.
Prácticamente todos los delitos repuntaron de manera significativa tanto en su comparación anual, como mensual y en el acumulado de los primeros ocho meses del año, con alzas de dos dígitos.
El repunte en la inseguridad se da pese a que García señaló a El Financiero recientemente que “en seguridad van mejorando los índices, hemos creado un Plan Maestro para 2050 y se hizo una inversión de dos mil 100 millones de pesos para patrullas nuevas, del tipo ´black mambas´, conectar los C4 con los C5, nuevas alas de penales seguros y adquirir helicópteros, lo que generará un clima general más seguro”.
El experto en seguridad, Marco Antonio Torres, señaló que, “lo más preocupante que revelan los datos de inseguridad de NL al mes de agosto es el claro repunte en la incidencia de homicidios, tanto en la comparación contra el mes anterior, como contra el mismo mes del año pasado o contra la acumulación de ocho meses de 2021″.
Agregó que estos incrementos fluctúan entre el 20 y el 30 por ciento, confirmando en las cifras lo que los “ciudadanos percibimos en los titulares de los noticieros, de los periódicos y las redes sociales, el baño de sangre diario nos aproxima a los días oscuros de hace una década”.
Detalló que la falta de experiencia en la calle en las áreas claves de prevención y de persecución de los delitos graves del fuero común, como es el homicidio y los robos con violencia, nos cobra una factura creciente.
“Apostar a la presencia de la Guardia Nacional, soldados mal disfrazados de policías, es una decisión irresponsable y mortal por necesidad”, añadió.
Indicó que el robo simple, es decir, sin violencia y sin interacción con la víctima, aunque subió en comparaciones de mes a mes y el mismo mes del año pasado, fue el único que mostró una tendencia a la baja en la acumulación de ocho meses, siendo de 6.8 por ciento.
El Inegi reportó la semana pasada que durante el periodo febrero-abril de este año el 67.9 por ciento de la población mayor de 18 años, uno de los más altos del país, consideró que vivir en la entidad es inseguro.
Sobre este tema otros expertos en seguridad señalan a Juárez, Nuevo León como uno de los más violentos a nivel nacional y a Guadalupe, que tristemente es líder de feminicidios en el país.




