Durante la primera quincena de febrero, la inflación de Monterrey fue de 0.79 por ciento, lo que resulta en una tasa anual de 8.3 por ciento, el mayor nivel desde la primera quincena de septiembre del 2001, cuando fue de 8.34 por ciento.
Cifras del Inegi indican que la inflación en las primeras tres quincenas del año es de 1.46 por ciento, la onceava más alta en el país, mientras que en términos anuales es la novena más alta, siendo la de Fresnillo, Zacatecas la más alta con 9.91 por ciento.
Los segmentos que más contribuyen al repunte al alza en los precios en Monterrey son el de alimentos, bebidas y tabaco, con una inflación anual de 12.26 por ciento, seguida del de mueblas, aparatos y accesorios domésticos, con 9.26 por ciento y en tercer lugar el de otros servicios, que registra un alza en repunte en precios de 9.12 por ciento.
A nivel nacional la inflación anual fue de 7.22 por ciento, lo cual fue considerada por los analistas del mercado como negativo, pues entre otras cosas, esto podría incrementar la inflación esperada para todo el año.
“Malos datos de inflación en México que continúan mostrando elevadas presiones en el índice subyacente, la tendencia de alza en las mercancías es muy marcada y sin señales aparentes de desaceleración”, dijo Luis Adrián Muñiz, analista de Vector.
“El balance de riesgos para la inflación en México nuevamente se ha deteriorado y así seguirá en tanto los precios subyacentes no se desaceleren. En este sentido, la política monetaria del Banco de México continuará su ciclo de alza, alcanzando un nivel de tasa de referencia cercana a ocho por ciento al cierre del año”, agregó.
Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, dijo que la inflación en México se ubicó ligeramente por arriba de las expectativas de mercado.
“Al interior, continúan observándose presiones inflacionarias en el componente subyacente, que explica la trayectoria de la inflación en el mediano y largo plazo”, comentó.
“Con la inflación publicada hoy, la previsión de inflación hacia el cierre del año se revisa al alza hacia 4.45 por ciento. No obstante, es muy probable que los pronósticos de inflación sigan subiendo, debido a que con la guerra pudieran darse mayores disrupciones en las cadenas de suministro y alza en los precios de las materias primas, particularmente los energéticos”, destacó.
Comentó que debido a los fuertes incrementos en los precios de las materias primas y el probable recrudecimiento de las disrupciones en las cadenas de suministro, es altamente probable que la proyección de inflación en México siga siendo revisada al alza en los próximos meses.
“El panorama inflacionario en nuestro país muestra nuevas complicaciones, lo que podría orillar al Banco de México a considerar un camino de normalización de la política monetaria más rápido en las próximas reuniones”, dijo Marcos Arias, analista de Grupo Financiero Monex.




