Una sesión del Ayuntamiento de Piedras Negras derivó en un severo enfrentamiento verbal entre el alcalde Carlos Jacobo Rodríguez González y el regidor del Partido del Trabajo (PT), Juan Carlos Álvarez, quienes intercambiaron insultos y acusaciones personales.
El altercado, registrado el miércoles 14 de octubre durante el desahogo del orden del día, se suma al rechazo de 13 de las 19 cuentas públicas de la administración 2025-2027 por parte del cuerpo edilicio.
El conflicto se desató tras una serie de discrepancias sobre la conducción de la sesión y los temas que debían debatirse.
¿Qué pasó durante la sesión de Cabildo de Piedras Negras?
Durante la discusión, el alcalde se refirió al regidor con el apodo de “Porky” y señaló públicamente que existe una denuncia en su contra por presunta agresión sexual contra una joven que tenía 16 años al momento de los hechos.
En respuesta, Álvarez lanzó descalificaciones personales contra el alcalde, a quien calificó de “drogadicto” y “homosexual frustrado”.
Además, sostuvo que la acusación en su contra fue prefabricada mediante pagos a la denunciante. Ninguna de las imputaciones expresadas durante la sesión fue sustentada con elementos probatorios en ese momento.
¿Por qué el alcalde y regidor intercambiaron insultos en Cabildo?
El enfrentamiento entre ambos funcionarios, pertenecientes a fuerzas políticas que mantienen una alianza en el ámbito nacional, trasciende el plano personal y se enmarca en una crisis de gestión en el Ayuntamiento.
Las diferencias incluyen discusiones sobre la transparencia de la información presupuestaria, la asignación de facultades para realizar compras y contrataciones, así como el manejo de los recursos municipales.
En el ámbito financiero, la administración de Rodríguez González enfrenta un bloqueo en la aprobación de sus informes: la Comisión de Hacienda, Patrimonio y Cuenta Pública del Ayuntamiento únicamente ha aprobado seis de los 19 estados financieros mensuales evaluados.
El caso más reciente ocurrió durante la revisión del ejercicio presupuestal de julio, cuyo estado financiero fue rechazado por una mayoría de 11 votos en contra y nueve a favor, debido a señalamientos de opacidad en la información contable.
El video de la confrontación circuló en redes sociales y generó reacciones sobre el lenguaje utilizado durante una sesión dedicada a la administración pública municipal, en un contexto de desacuerdos constantes sobre el gasto y los instrumentos presupuestarios de la localidad.







