Los integrantes de la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) coincidieron en que las próximas decisiones de política monetaria deben manejarse bajo un enfoque de gradualidad, cautela y dependiente de datos, sobre todo ante presiones que pudieran darse en el arranque de año.
Las minutas de la decisión de política monetaria del pasado 18 de diciembre, cuando Banxico recortó 25 puntos base la tasa de interés para ubicarla en 7.0 por ciento, reflejó que dentro del banco central estarán vigilantes de los efectos de medidas tributarias y arancelarias en la inflación, aunque esperan que sea de una única vez.
Por ejemplo, un miembro de la Junta refirió que el ciclo de recortes podría reanudarse conforme las condiciones macroeconómicas lo ameriten, en la medida en que el periodo de cambios en precios relativos vaya transcurriendo sin efectos de segundo orden.
Otro integrante dijo que hacia delante, al valorar la postura monetaria habrá que considerar varios elementos: la implementación de impuestos especiales y de aranceles, que esta se agrega a los choques que en la primera mitad de 2025 presionaron a los precios de las mercancías y que siguen incidiendo en sus variaciones anuales.
Además, anotó que si bien la tasa de referencia nominal y la tasa real se ubican por encima de sus valores históricos, ya no se encuentran en los niveles atípicamente altos que prevalecían a inicios de 2025. “Tomando en cuenta todo lo anterior, deberá adoptarse un enfoque de esperar y ver”.
Un miembro más afirmó que la continuidad del proceso de ajustes en la tasa dependerá de que no se materialicen efectos de segundo orden, que la evolución del balance de riesgos para la inflación no se deteriore y los pronósticos sean congruentes con los nuevos choques, así como que los datos no reflejen presiones generalizadas sobre los precios.
“Con el cambio de año la inflación enfrentará choques asociados con la entrada en vigor de impuestos y posible volatilidad financiera por las negociaciones comerciales, entre otros”, sostuvo.
Además, un integrante de la Junta de Banxico abundó en que el ciclo de recortes no ha concluido, pero será oportuno considerar una mayor gradualidad en los ajustes a la tasa durante la primera mitad del siguiente año.
“Una mayor gradualidad robustecería la reevaluación del panorama inflacionario y daría flexibilidad para confirmar que los cambios en precios relativo no afecten el proceso de formación de precios”.
Heath evalúa ajustes en la tasa de Banxico
En la pasada decisión de política monetaria, el subgobernador Jonathan Heath buscó mantener la tasa sin cambios al argumentar que se debía evaluar meticulosamente el tiempo que tomará no solo revertir la creciente tendencia al alza que ha mostrado la inflación subyacente, sino además calibrar la magnitud de la posible reversión de la inflación no subyacente.
“Esto involucra ajustar nuestro pronóstico a una trayectoria más creíble”, resaltó. Además, dijo que en la pausa del ciclo de recortes se debería evaluar la suficiencia de la postura ya alcanzada, tanto en términos del tiempo de permanencia como en su nivel, para lograr la meta de inflación.
“Incluso, si observamos en este tiempo que la convergencia no se va a alcanzar, habría que evaluar la posibilidad de más adelante volver a incrementar la tasa objetivo. Un cambio de esta naturaleza mandará el mensaje de que se está dimensionando la magnitud del problema y que se está actuando de manera consistente a fin de que nuestra postura monetaria garantice el cumplimiento de nuestro mandato prioritario”.






