El exportero profesional Nelson Ramos compartió su experiencia con el terremoto en Colombia de magnitud 7.4, tras el cual el saldo hasta el momento es de 132 personas muertas y más de 570 heridas, de acuerdo la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales),
Nelson Ramos jugó en equipos como Deportivo Pasto, Millonarios, América de Cali, La Equidad e Independiente en Colombia antes de su retiro en 2022. Actualmente, tiene 44 años y ha mostrado en redes que sigue vinculado al deporte.
Así vivió Nelson Ramos el terremoto de Colombia
Por medio de sus historias de Instagram, el exportero mostró los daños al interior de su departamento: había objetos tirados y pedazos del recubrimiento en el suelo.
Asimismo, comentó que el edificio en el que vive tenía grietas al exterior: “Bueno, mi gente, daños materiales”, expresó.
Nelson destacó que estaban a la espera de que llegaran las autoridades para determinar si el edificio todavía era habitable. “Espero que ustedes estén bien, mi gente de Cali, Pereira y Manizales”.
También compartió un video del momento en que temblaba mientras estaba entrenando: “A la mitad, la mitad. Es que está temblando. Marica, quieto, quieto, quieto... todavía sigue”, expresó en una cancha.
Por la tarde, el jugador colombiano agradeció a quienes le preguntaron si se encontraba bien: “Mi gente, gracias por preguntar. De salud, estamos bien. Nuestro edificio sufrió varios daños importantes. Debemos estar por fuera esperando que alguien venga a decirnos qué pasa con el edificio”.
Pero el exportero es consciente de que hay zonas más afectadas: “Hay situaciones más complejas en la zona de Cali, ojalá puedan rescatar a algunas personas”.
Aunque expresó que el edificio tiene “afectaciones graves”, espera que pueda seguir siendo habitable y pidió oraciones para las personas que se encuentran en situaciones complejas en Colombia.
¿Qué pasa en Colombia tras el terremoto de magnitud 7.4?
El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió este lunes gran parte de Colombia dejó edificios colapsados, hospitales desbordados y aeropuertos cerrados. El epicentro se ubicó en San José del Palmar, Chocó, a 103 kilómetros de profundidad, y el movimiento se sintió en ciudades como Bogotá, Cali, Pereira, Medellín y Manizales, así como partes en Ecuador, Panamá y Venezuela.
Pereira concentra el mayor número de fallecidos, con 60, mientras que en Cali se reportaron al menos 26 muertos y 456 heridos. En Chocó, las autoridades contabilizaron 13 fallecidos, 119 heridos y cinco desaparecidos. Las labores de búsqueda y rescate continúan en distintas zonas, especialmente donde existen personas atrapadas bajo los escombros.

El presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo hace tres días, declaró el estado de desastre nacional y recorrió Quibdó y Cali para coordinar la respuesta. Ambas ciudades decretaron toques de queda ante amenazas de saqueos, mientras Cali fue militarizada y sus hospitales declararon alerta roja.
Los daños también afectaron el transporte aéreo y provocaron la suspensión de partidos de la Copa Libertadores y Sudamericana. Además, Cali canceló el Festival Petronio Álvarez.
La comunidad internacional también ofreció apoyo. Estados Unidos anunció 15.5 millones de dólares, mientras el Banco Mundial, BID y CAF comprometieron recursos adicionales. México, El Salvador y Venezuela también ofrecieron ayuda humanitaria y equipos de rescate.








