Transporte y Movilidad

Lime regresa para impulsar la micromovilidad urbana

La empresa desplegará 1,000 monopatines eléctricos en un programa piloto de 60 días impulsado por la Semovi para ampliar las alternativas de transporte sostenible en la CDMX.

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Será posible viajar con Lime desde Uber gracias a la alianza global entre ambas empresas.

La micromovilidad vuelve a tomar protagonismo en la Ciudad de México. La empresa de vehículos eléctricos compartidos Lime inició operaciones en la capital del país como parte del programa piloto de monopatines eléctricos impulsado por la Secretaría de Movilidad (Semovi), con el despliegue de hasta 1,000 unidades durante un periodo de prueba de 60 días.

La iniciativa busca ampliar las opciones de transporte sostenible para residentes y visitantes, particularmente en un momento en que la ciudad recibe una mayor afluencia de personas por la realización de eventos deportivos internacionales.

El programa, activo desde el 10 de junio, contempla el despliegue gradual de los monopatines eléctricos en zonas estratégicas de la capital, con el objetivo de evaluar su integración al ecosistema de movilidad urbana y fortalecer las alternativas para los recorridos de última milla, un segmento que ha cobrado relevancia en las grandes ciudades por su capacidad para conectar a los usuarios con sistemas de transporte masivo.

La empresa destacó que la Ciudad de México se ha consolidado como una de las metrópolis más avanzadas de América Latina en materia de movilidad sustentable, gracias al crecimiento del uso de la bicicleta, la expansión de infraestructura ciclista y la diversificación de opciones de transporte público.

Tras su salida del mercado mexicano en 2019, Lime regresa con una plataforma tecnológica renovada y con la experiencia acumulada en cientos de ciudades alrededor del mundo. La compañía asegura que los usuarios encontrarán mejoras tanto en la experiencia de viaje como en los sistemas de estacionamiento y operación de las unidades.

“Queremos demostrar cómo nuestro modelo puede ayudar a la Ciudad de México a fomentar el transporte sostenible y facilitar el traslado de residentes y visitantes, complementando las opciones de movilidad existentes”, señaló Johann Schmidt, director regional de Relaciones Gubernamentales de Lime.

Seguridad y ordenamiento, ejes del programa

Uno de los principales retos de los sistemas de monopatines compartidos ha sido garantizar una convivencia ordenada con peatones, ciclistas y automovilistas.

Por ello, el programa piloto incorpora medidas específicas de seguridad vial y gestión operativa, entre las que destacan: equipos de patrullaje a pie para supervisar el uso y estacionamiento de las unidades, la habilitación de zonas exclusivas para resguardo de monopatines en puntos de alta demanda y la implementación de esquemas de valet parking coordinados con la autoridad capitalina.

Asimismo, la empresa realizará activaciones periódicas enfocadas en educación vial, incluyendo la entrega de cascos y capacitación para promover una conducción segura y el estacionamiento adecuado.

Alternativa para la movilidad cotidiana

Especialistas en movilidad han señalado que los vehículos de micromovilidad, como bicicletas y monopatines eléctricos, pueden contribuir a reducir el uso del automóvil en trayectos cortos, disminuir emisiones contaminantes y mejorar la conectividad con sistemas de transporte masivo.

Con este programa piloto, la Ciudad de México vuelve a poner a prueba el potencial de los monopatines eléctricos como complemento de la movilidad urbana, en una apuesta por diversificar las opciones de traslado y avanzar hacia un sistema de transporte más sostenible, conectado y eficiente.

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