Finanzas públicas en México
Grietas visibles en las finanzas públicas
Este año hay poco espacio fiscal para la inversión pública en proyectos que fortalezcan la capacidad productiva del país en los próximos meses.
Los claroscuros de las finanzas públicas
La lógica es conocida y repetida: cuando el gasto ineludible sube, lo que se recorta es lógicamente lo que puede recortarse, aunque ese recorte acumule costos para el mediano plazo.
El reto de recuperar el espacio fiscal perdido
La reducción del déficit fue de un punto porcentual del PIB desde el nivel registrado en 2024, uno de los más altos desde que existen registros.
Lanzan plan de inversión mixta de 5.6 bdp para 2026-2030
En este año se destinarán 722 mil millones de pesos adicionales al presupuesto en inversión pública, que equivale a 2 por ciento del PIB.
Ven complicado panorama para la consolidación fiscal en 2026
El mayor riesgo para el erario es la situación financiera de Pemex, advierten analistas.
Ingresos públicos superan en 127 mmdp a lo programado
Ingresos públicos superan lo previsto por mayor recaudación del ISR, IVA e importaciones, aunque ya hay señales de desaceleración. Sin el apoyo a Pemex, el balance se ajusta y la inversión física cae a su peor nivel en 30 años.
Menor gasto del gobierno permite un superávit primario
Entre enero y octubre de este año se ejerció un gasto total de 7 billones 634 mil millones de pesos, por debajo de lo programado para el periodo.
Las luces y las sombras en las finanzas públicas
México está construyendo una estabilidad fiscal que depende de un motor económico apagado. La recaudación está hoy impulsada por una mayor eficiencia y una base gravable que se ha expandido ligeramente, pero no por un crecimiento robusto.
Ingresos petroleros: fin de fiesta
En 2026, el gobierno transferirá más dinero a Pemex del que obtendrá por ingresos petroleros, reflejo del agotamiento de la bonanza energética y de la falta de una reforma fiscal sostenible en México.
Disciplina fiscal y crecimiento: la apuesta del Paquete 2026
La propuesta tiene un mensaje claro: disciplina fiscal. El gobierno busca reducir el déficit a 4.1% del PIB en 2026 (desde 4.3% en 2025), estabilizar la deuda en 52.3% y mantener un pequeño superávit primario de 0.5%.









