democracia
La lección húngara
Hungría dejó una advertencia para México: los regímenes que concentran poder pueden ser derrotados en las urnas, pero la democracia sólo se sostiene si reconstruye instituciones y atiende sus fracturas de fondo.
Guía
Venezuela y Hungría dejan una ruta incómoda pero posible: liderazgo, unidad y estructura para enfrentar a un poder concentrado que aún no logra cerrarlo todo.
Hungría: un populismo de manual y su caída
Diez rasgos del gobierno de Viktor Orbán retratan cómo un liderazgo electo puede desmontar contrapesos, capturar instituciones y torcer las reglas para concentrar el poder.
Trump: el temblor de la historia
No actúa como un presidente republicano tradicional, sino como alguien intoxicado por la idea de un poder personal sin contrapesos, como si la democracia fuera apenas un trámite molesto entre él y su voluntad.
De la ola democrática al tsunami autoritario
El informe V-Dem 2026 ubica a México como autocracia electoral y señala el deterioro democrático global, con Estados Unidos fuera de la categoría liberal y un avance sostenido del autoritarismo.
Democracia barata
El llamado plan B que plantea el oficialismo después de la derrota de su reforma electoral en el Congreso, se funda en la idea de que podemos tener una democracia precaria.
Un giro capitalista en Cuba no traerá democracia
La transición que se está produciendo en Cuba también pone a prueba a América Latina y el Caribe, opina Juan Pablo Spinetto.
La manipulación de la verdad como forma de gobernar
En la Constitución no se garantiza el derecho a la “verdad”, porque esta siempre es relativa; sin embargo, la ley que reglamenta el artículo 6º constitucional sí garantiza el derecho de réplica en aquellos casos en que la información difundida sea falsa o inexacta.
La democracia que construimos sin sociedad
Edna Jaime reflexiona sobre la construcción de la democracia más allá de las reformas, y la importancia de una plataforma correcta para defender las instituciones.
Violencia, democracia y partidos políticos
Pensar democracia sin partidos es abrir la puerta a la simulación y, en el peor de los casos, al autoritarismo que decide por la sociedad sin escucharla.









