Salud

China le entra a ‘destrabar’ iniciativa Covax: dará hasta 440 millones de vacunas COVID

El programa, en el que está involucrado la OMS, busca distribuir las dosis contra el nuevo coronavirus a naciones de bajos recursos.

La campaña para distribuir las vacunas COVID a todo el mundo ‘voltea su cara’ hacia China después de que la escasez de suministro provocó una brecha evidente en el acceso a las dosis que salvan vidas.

Dos desarrolladores chinos, Sinovac y Sinopharm, acordaron vender sus inyecciones al programa Covax, prometiendo millones de dosis que darán al esfuerzo de distribución global un impulso muy necesario.

Covax, respaldado por grupos que incluyen a la Organización Mundial de la Salud, se creó el año pasado para garantizar una distribución equitativa de las vacunas, pero no ha alcanzado los objetivos iniciales.


La iniciativa ha enviado solo alrededor de 102 millones de dosis hasta ahora como parte de un plan para entregar mil 800 millones a principios de 2022. Los fabricantes de medicamentos chinos ayudarán a reforzar los suministros de inmediato. Sinopharm acordó proporcionar 60 millones de dosis de julio a octubre, de acuerdo con la alianza de vacunas Gavi, que compró la inyección en nombre de Covax. Gavi tiene la opción de adquirir 110 millones de dosis adicionales más adelante. Sinovac suministrará hasta 380 millones de dosis.

Muchas naciones pusieron su confianza en Covax después de quedarse por detrás de los gobiernos de naciones ricas en el intento de vacunar a sus poblaciones. Moderna se unió a otros fabricantes de medicamentos para suministrar la iniciativa en mayo, ofreciendo proporcionar hasta 500 millones de dosis de su inyección. Solo una pequeña fracción de los envíos llegará este año.

El programa Covax depende en gran medida de la vacuna de dos dosis de AstraZeneca, pero se ha visto obstaculizado por retrasos en los envíos del Serum Institute of India, un fabricante clave de esas inyecciones. India detuvo las exportaciones para hacer frente a un brote devastador en casa.

Las vacunas de Sinovac y Sinopharm se basan en una forma inactivada del coronavirus y fueron aprobadas para uso de emergencia por la OMS a principios de este año. Ya se han distribuido ampliamente en todo el mundo después de que China llegara a acuerdos bilaterales, principalmente con países en desarrollo.

La eficacia de las inyecciones chinas oscila entre 50% y casi 80 por ciento en ensayos y estudios del mundo real, menos que los niveles observados en las vacunas de ARN mensajero desarrolladas por Moderna y Pfizer-BioNTech, lo que ha generado la preocupación de que puedan no ser tan efectivas para combatir las variantes más infecciosas del virus.

Algunos países han ofrecido una tercera dosis y otros están abiertos a mezclar las vacunas chinas con las de Pfizer y AstraZeneca a medida que surja evidencia de que tales combinaciones podrían generar una fuerte respuesta inmune.