Suecia podría permitir armas nucleares en su territorio en tiempos de guerra, afirmó el ministro de Defensa Pal Jonson, este viernes 27 de febrero en una señal de que uno de los antiguos defensores del desarme se está animando a asumir un papel más importante en la disuasión nuclear europea.
El estado nórdico fue uno de los primeros firmantes del Tratado de No Proliferación Nuclear en 1968 y ha sido un destacado defensor del fortalecimiento del tratado, si bien no cuenta con una ley contra las armas nucleares en su territorio.
“Si hubiera una guerra, naturalmente consideraríamos cualquier opción que pudiera asegurar la supervivencia y la seguridad de Suecia”, dijo Jonson en una entrevista con la radio sueca SR el viernes.
Los líderes de Suecia han hecho varios comentarios en las últimas semanas sugiriendo cautelosamente una apertura a un papel más importante en la disuasión nuclear europea en medio de una creciente preocupación por la falta de confiabilidad de Estados Unidos como aliado militar.
¿Qué opinan países de Europa sobre el uso de armas nucleares?
El primer ministro Ulf Kristersson dijo a finales de enero que su nación había mantenido conversaciones con los dos estados europeos con armas nucleares, Francia y el Reino Unido, sobre disuasión nuclear.
“Francia ha mostrado apertura a dialogar con otros países”, dijo, pero se negó a dar más detalles sobre las conversaciones.
La mayor nación nórdica comenzó a desarrollar su propia capacidad para fabricar armas nucleares después de la Segunda Guerra Mundial, pero lo detuvo en la década de 1960 ante la intensificación de la oposición política y el aumento de los costos.
La diplomática sueca Alva Myrdal compartió el Premio Nobel de la Paz en 1982 con Alfonso García Robles por su labor en favor del desarme y las zonas libres de armas nucleares.
Suecia endurece leyes para aumentar expulsión de migrantes
El Gobierno de derecha sueco presentó una reforma legal para endurecer las leyes de extranjería y con el objetivo de multiplicar por seis las expulsiones de migrantes que cometan delitos.
La reforma -que con el apoyo del ultraderechista Demócratas de Suecia (SD) tiene la mayoría necesaria en el Parlamento- establece que todos los extranjeros condenados a penas de prisión sean expulsados como regla general y no solo aquellos sentenciados a un mínimo de seis meses como hasta ahora.
El Ejecutivo encabezado por el conservador Ulf Kristersson pretende también reducir la importancia del vínculo con Suecia del condenado a la hora de estudiar su expulsión y aumentar el plazo de la prohibición para poder regresar al país, volviéndolo indefinido en algunos casos.
“Demasiados pocos delincuentes extranjeros han sido condenados a la expulsión. Ha habido un fallo sistémico”, dijo en rueda de prensa el ministro de Inmigración sueco, Johan Forssell.
Con información de EFE







