Marco Antonio Martínez
Seguramente habrán oído infinidad de veces el término Producto Interno Bruto (PIB). Actualmente, este concepto es considerado por muchos un buen indicador para medir la riqueza de un país. Hoy te explicamos cómo es que se podía incrementar esta riqueza según los pensadores mercantilistas y fisiócratas.
Algunos recordarán, de sus clases de historia, que tras la caída de Constantinopla en 1453, surgió el Renacimiento, y con él, la posibilidad de que la economía se desarrollara como disciplina independiente.
Fue un periodo en que resurgió el comercio, aparecieron nuevas formas de riqueza y surgió una vida urbana dominada por una clase social nueva.
Los hechos que marcaron un giro para la economía fueron la caída del sistema señorial, el surgimiento de la clase asalariada, la Reforma Protestante y el nacionalismo político. Lo anterior llevó a el surgimiento del capitalismo y el sistema de mercado.
Los mercantilistas
En un principio, los mercantilistas --mayoritariamente comerciantes--, fueron los que desarrollaron un pensamiento más elaborado de economía. Ellos consideraban al comercio interno como la circulación de las reservas de dinero existentes y conceptualizaban de una manera especial lo que hoy conocemos como comercio exterior.
Buscaban que el gobierno realizara las siguientes funciones:
Thomas Mun es considerado por muchos historiadores económicos como el principal representante de los mercantilistas.
En general, consideraban a la acumulación de oro y plata como la riqueza de una nación; al respecto, Mun afirmaba que la única manera de aumentar la riqueza de una nación --si no se contaban minas que aumentaran las reservas de oro, como era el caso de Inglaterra-- era a través del comercio.
"Primero debemos aumentar nuestro comercio, permitiéndonos traer más artículos extranjeros. Éstos, al exportados nuevamente, traerán un gran aumento de nuestra riqueza", señala Mun en su libro 'La riqueza de Inglaterra por el comercio exterior'.
Por lo tanto, sugería tener una balanza comercial superavitaria --tener excedentes que vender-- para así generar un mayor aumento de la riqueza de la nación.
No obstante, estos teóricos fallaron en ciertos puntos, ya que hoy, la riqueza de una nación no se mide en acumulación de oro, y mucho menos se puede aumentar exclusivamente a través del comercio. Sin embargo, algunas de sus ideas fueron muy adelantadas a su época.
Fisiócratas
Por el otro lado estaban los fisiócratas: pensadores franceses con ideas revolucionarias que datan del siglo XVIII, justamente antes de la entrada de Adam Smith, considerado como padre de la economía.
Su origen se originó como protesta al 'colbertismo', una corriente que afirmaba que los recursos de la agricultura debían dirigirse hacia la producción de bienes lujosos, como la porcelana o el terciopelo, consumidos por la aristocracia. Para lograr lo anterior, se les impuso mayores cargas tributarias al campesino, lo que provocó que se estancara el sistema agrícola.
En respuesta, los fisiócratas afirmaban que los trabajadores podían generar un producto neto, o superávit, excedente de su subsistencia cuando su producción se basaba en la tierra, es decir, en actividades como la agricultura y la cría de ganado.
Afirmaban que es la naturaleza, a través de la tierra, la base de la riqueza de una nación, por lo que sólo consideraron productivos todo aquél que hiciera un trabajo de índole agrícola. Asimismo, reconocían 3 clases sociales:
François Quesnay fue el representante más sobresaliente de esta corriente. Afirmaba que una clase es productiva sólo si es capaz de generar un producto neto.
En tanto, la clase artesanal se consideraba estéril o improductiva, ya que sus productos finales sólo tienen un valor adicional al de las materias primas que equivale sólo al trabajo empleado en ellas. Por lo que, desde su criterio, no existía ningún superávit relacionado con sus esfuerzos.
La 'Tableau économique'
Quesnay realizó un cuadro con el fin de analizar cómo es que el producto neto del trabajo agrícola sostenía a la economía, y la forma en que se crea y circula entre las clases de la sociedad, y finalmente el modo en que se reproduce al año siguiente.
Cabe señalar que esta tabla supone que se tiene una economía cerrada, los ahorros sólo se destinan a reemplazar capital, sólo existe propiedad privada en la tierra, los propietarios reciben una renta de los agricultores que se proporcionan sus propio capital y emplean la cantidad de trabajo asalariado que requieran, además que todos los intercambios se dan entre clases, en lugar de individuos.
Cómo entender la tabla



