Los bancos brasileños han recurrido a sus pares en México ante las posibles repercusiones de la decisión de Estados Unidos de designar a los dos grupos criminales más importantes de Brasil como organizaciones terroristas.
Representantes del sector financiero brasileño han mantenido contactos en las últimas semanas con consultores y bancos que operan en México, según personas familiarizadas con el asunto que solicitaron no ser identificadas debido al carácter privado de las conversaciones. Las entidades brasileñas buscan conocer mejores prácticas para manejar este tipo de situaciones, incluido cómo identificar clientes potencialmente vinculados a esas organizaciones, señalaron las fuentes.
Los banqueros temen que Estados Unidos pueda actuar contra entidades financieras brasileñas utilizando las mismas herramientas que desplegó el año pasado en México, cuando prácticamente expulsó del sistema financiero a tres instituciones acusadas de lavar recursos procedentes del narcotráfico. Esas entidades terminaron siendo vendidas por partes, lo que desencadenó una carrera en todo el sector financiero para reforzar los mecanismos de monitoreo de fondos potencialmente ilícitos.
Las designaciones como organizaciones terroristas obligarán a los bancos brasileños a reformular sus programas de cumplimiento normativo, según Jeremy Paner, socio de Hughes Hubbard & Reed en Washington.
“Una simple comprobación cruzada con las listas de sanciones de Estados Unidos ya no es suficiente”, afirmó Paner. “Los bancos deben llevar a cabo análisis de diligencia debida relativamente rigurosos, ya que estas nuevas sanciones no se basan estrictamente en listas”.
La administración de Donald Trump designó este año como organizaciones terroristas al Primeiro Comando da Capital (PCC) y al Comando Vermelho (CV). El PCC se ha convertido en una poderosa estructura de lavado de dinero con infiltración en redes de distribución de combustibles y empresas fintech, mientras que el CV es el grupo criminal de Río de Janeiro que fue objetivo de la operación policial más letal de la historia de Brasil en octubre.
Estados Unidos designó a cárteles mexicanos, entre ellos el Cártel de Sinaloa, como grupos terroristas al inicio del mandato de Trump. Meses después, la Red de Control de Delitos Financieros del Departamento del Tesoro de EU (FinCEN) adoptó una de sus medidas más contundentes al bloquear a tres instituciones mexicanas del sistema financiero estadounidense.
Una de las principales preocupaciones de los bancos brasileños tras la decisión de Washington es cómo manejar a clientes sospechosos de mantener vínculos con estos grupos, incluso cuando esas personas no figuran en listas oficiales que las relacionen directamente con las organizaciones, explicó una de las fuentes.
Tras la designación estadounidense, los bancos comenzaron a evaluar cómo cumplir con las exigencias de Washington sin incumplir la legislación brasileña, indicó una persona familiarizada con el proceso. También buscan comprender mejor cómo la respuesta de las autoridades mexicanas condicionó las decisiones que tomaron los bancos en el corto y mediano plazo.
Bancos dd Brasil toman medidas
El PCC y el CV han sido objeto de investigaciones por parte de las autoridades brasileñas durante años. En 2025, una amplia investigación sobre el PCC reveló una red de distribuidoras de combustible y empresas fintech utilizadas para mover y lavar recursos provenientes de actividades ilícitas. Posteriormente, las autoridades centraron la atención en otro grupo de fintechs presuntamente utilizadas por la organización.
En Brasil es habitual que los bancos cierren cuentas sospechosas de ser utilizadas para lavado de dinero. Sin embargo, los clientes generalmente no reciben explicaciones sobre las razones del cierre, indicó una de las fuentes.
La Federación Brasileña de Bancos (Febraban) señaló en un comunicado que las entidades financieras del país cuentan con prácticas consolidadas para prevenir delitos financieros, así como políticas destinadas a combatir el lavado de dinero y la financiación del terrorismo. Según la organización, las consultas y evaluaciones son “completamente esperables” dada la naturaleza inédita de las designaciones.
“En este contexto, es natural que las instituciones financieras y sus organizaciones representativas busquen comprender el alcance y los posibles efectos de esta medida”, indicó Febraban, añadiendo que algunas de estas conversaciones se desarrollan en el marco de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), de la que forma parte.
Representantes de Felaban declinaron comentar sobre los intercambios entre bancos de ambos países y señalaron que la organización no ha mantenido diálogos específicos sobre estos asuntos.






