Salud

Enfermedad de las vacas locas: ¿qué es y puede ser transmitida a humanos?

La enfermedad de las vacas locas se detectó por primera vez en 1986. Actualmente no existe ningún tratamiento ni vacuna para esta enfermedad.

La Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), también conocida como ‘mal de las vacas locas’ es una enfermedad no propagativa, crónico-degenerativa que afecta a los bovinos; caracterizada por provocar alteraciones en el sistema nervioso central de los animales afectados.

Se han reportado casos en Canadá, Estados Unidos, en la mayoría de los países de Europa y recientemente en Brasil, nación que se ha visto a obligada a detener sus exportaciones de carne de res en dos ocasiones durante los últimos tres años debido a la detección de vacas infectadas.

La enfermedad de las vacas locas es causada por una partícula infecciosa denominada “prion”, la cual es más pequeña que un virus.

El prion se aloja en órganos y tejidos de rumiantes infectados (principalmente cerebro, ojos, médula espinal e intestino delgado). Puede transmitirse cuando los bovinos consumen alimento elaborado con harinas de carne y hueso procedentes de rumiantes infectados.

Las partes de la vaca que no se comen se cocinan, se secan y se muelen en polvo. El polvo luego se usa para una variedad de propósitos, incluso como ingrediente en los alimentos para animales.

Una vaca contrae la EEB al comer alimentos contaminados con partes que provienen de otra vaca que estaba enferma.


¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de las vacas locas?

De acuerdo con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, los bovinos presentan alteraciones en su sistema nervioso central, por lo que manifiestan:

  • Temor
  • Ansiedad
  • Nerviosismo
  • Agresividad
  • Temblor muscular
  • Híper-sensibilidad al tocarlos, a la luz o al sonido
  • Resistencia a pasar puertas o pequeños obstáculos
  • Incoordinación al caminar o dificultad para levantarse
  • Lengüeteo del morro
  • Excesiva salivación
  • Rechinar de dientes
  • Alteración del ritmo cardiaco
  • Pérdida de la condición corporal
  • Disminución de la producción láctea.

La muerte de los bovinos afectados se produce 2 meses después del comienzo de los signos clínicos

¿Cómo se diagnostica la enfermedad de las vacas locas?

Es difícil distinguir clínicamente a la encefalopatía espongiforme bovina de enfermedades neurológicas o metabólicas como la rabia, listeriosis, enfermedad de aujeszky, acetonemia, hipocalcemia, hipomagnesemia, polioencefalomalacia e intoxicación por plantas, ya que los signos son similares; por lo anterior, es necesario realizar el diagnóstico en un laboratorio oficial.

¿Pueden las personas contraer la enfermedad de las vacas locas?

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) señala que los seres humanos pueden contraer una versión de la EEB llamada variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (vCJD).

Hasta 2019, se sabe que 232 personas en todo el mundo se enfermaron con la vCJD y, desafortunadamente, todas murieron.

Se cree que contrajeron la enfermedad al comer alimentos hechos de vacas enfermas con la EEB.

La mayoría de las personas que se enfermaron con la vCJD vivieron en el Reino Unido en algún momento de sus vidas. Solo cuatro vivieron en Estados Unidos.

Ni la vCJD ni la EEB son contagiosas.

Esto significa que no es como contraer un resfriado. Una persona (o una vaca) no puede contraerlo por estar cerca de una persona o vaca enferma. Además, los estudios de investigación han demostrado que las personas no pueden contraer la EEB al beber leche o comer productos lácteos, incluso si la leche proviene de una vaca enferma.

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