Monterrey

Rosa Nelly Trevinyo: Las 5 C’s del Amor en la Familia Empresaria

Cinco acciones que si las practicas, te ayudarán a fomentar y nutrir el amor en tu familia empresaria.

Las relaciones en las familias empresarias multigeneracionales suelen ser complejas. ¿Por qué? Porque entre más patrimonio poseemos y más familia participa en la toma de decisiones, hay más intereses que alinear, más egos que equilibrar y más conflictos de interés que resolver.

De hecho, lo natural es que el amor filial que se da en la relación padres e hijos no se repita fielmente entre hermanos. Y que el amor fraternal y recíproco que normalmente impera entre los herman@s, se debilite en las interacciones entre prim@s. Por eso, aquello que se le perdona a un hij@ o incluso a un herman@, no se le tolera a un prim@.

Y, aunque ciertamente las fortalezas de la familia empresaria recaen en 1) el amor entre sus miembros, 2) la unidad de propósito y 3) el control de la propiedad que ejercen JUNTOS, estos pilares fundamentales no se dan por arte de magia. Hay que trabajarlos y sobre todo, nutrirlos constantemente.

¿Por qué? Porque al paso del tiempo, las dinámicas familiares se transforman. Tan es así que, en las familias empresarias multigeneraciones, existe un punto en el tiempo en que el amor y la conveniencia se encuentran, y donde el cariño, la confianza, la solidaridad, el respeto y el apoyo entre los miembros de la familia se pone a prueba.

¿Cómo prepararnos para enfrentar esa fase? ¿Cómo hacer para que el amor entre los hermanos o primos (actuales y/o futuros accionistas) no se debilite a lo largo del tiempo y se convierta en conveniencia pura y dura?

Aquí te comparto cinco acciones—5C’s, que si las practicas, te ayudarán a fomentar y nutrir el amor en tu familia empresaria:

1.- Convive: La convivencia implica conocer al otro, aceptarlo y coexistir en armonía. Y, aunque órganos como el Consejo de Familia promueven esta labor, la realidad es que son los padres quienes fomentan (o no) la integración entre sus hijos o primos. La convivencia comienza desde pequeños. ¿Cómo podemos esperar que los prim@s se interesen unos en otros si no hemos hecho el esfuerzo por reunirlos? No se puede querer lo que no se conoce.

2.- Comunica: La buena comunicación conlleva retroalimentación—interesarnos por lo que piensa y siente el otro. No obstante, hay que tener claro que no siempre escucharemos lo que deseamos, ni convenceremos al otro de hacer lo que queremos. De hecho, muchas veces habrá que aceptar errores o ser firmes en nuestras decisiones. Aprender a comunicarnos de forma asertiva y profunda es un requisito indispensable para conocernos y entendernos.

3.- Conecta Emocionalmente: ¿Puedo confiar en mis hermanos o primos? ¿Me responderán cuando los necesite? ¿Me valoran y aceptan? ¿Les interesa lo que me pasa? La conexión emocional que sostiene las relaciones familiares se basa en la seguridad y la confianza. Sentir que tenemos un refugio a dónde acudir en momentos difíciles es esencial. Si lo único que recibimos por parte de nuestros familiares en momentos complicados son críticas, el resultado será la evitación y el distanciamiento.

4.- Coopera y Construye: Cooperar significa tener la intención y disposición de construir familiar y empresarialmente con mis hermanos o primos—y saberse correspondido. Supone situar planes en el horizonte, compartir valores clave, asegurar la reciprocidad y considerarlos dignos de aportar valor no sólo en el ámbito emocional, sino también en el de negocios—elegirlos como socios en un sueño empresarial compartido.

5.- Corrige: Cuando es por el bien del otro—y de toda la familia empresaria, corregir es un acto de amor y respeto. En este punto, lo crucial es actuar a tiempo. Los problemas familiares-empresariales deben ser enfrentados. Cuanto más demoramos en resolverlos, más difíciles de remediar. Y es que, aunque todas las opiniones son valiosas (inclusión), la tolerancia necesaria para la buena convivencia comporta la búsqueda de la verdad—no la aceptación de mi verdad.

En conclusión: El amor es ambos: un sentimiento que nace de la valoración y respeto por el otro, y también una decisión que entraña compromiso y acciones—no sólo palabras. Si queremos dar significado y trascendencia al amor en las relaciones familiares-empresariales multigeneracionales, debemos cuidarlo y enriquecerlo. ¿Cómo? Con la perseverancia del trabajo diario.

¿Así o más claro?

Escríbeme: rosanelly@trevinyorodriguez.com o contáctame vía LinkedIn, Twitter o Facebook.

Dra. Rosa Nelly  Trevinyo

Dra. Rosa Nelly Trevinyo-Rodríguez

Socia de Trevinyo-Rodríguez & Asociados, Fundadora del Centro de Empresas Familiares del TEC de Monterrey y Miembro del Consejo de Empresas Familiares en el sector Médico, Turismo, Agroalimentario y de Retail.

COLUMNAS ANTERIORES

Estima Realty Experts crecimiento de hasta 6% del mercado inmobiliario en 2026
Nace Realty Experts en México y deja atrás su marca previa Realty World

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.