Monterrey

Rosa Nelly Trevinyo: Guía para lograr la ruina patrimonial

A lo largo de los últimos 25 años, he tenido el privilegio de trabajar con familias empresarias de todo el mundo, y he detectado, seis errores garrafales.

Padre comerciante, hijo caballero, nieto pordiosero” … Cuando escuchamos este dicho una y otra vez, y vemos casos de familias empresarias que han pasado de “tener” a “no tener” en menos de lo que canta un gallo, es común que tarde o temprano nos preguntemos: ¿Qué hicieron mal? ¿Cómo se disolvió su patrimonio?

Algunos dirán que la culpa la tiene el presidente en turno, la crisis energética, la guerra, el calentamiento global o la corrupción; otros, argumentarán que los contadores, los asesores financieros y hasta los abogados no hicieron bien su trabajo. Sin embargo, las causas que llevan a las familias empresarias a perder su patrimonio suelen estar más ligadas a las conductas y actitudes personales de sus miembros, que al contexto económico, político o social en que vivimos.

A lo largo de los últimos 25 años, he tenido el privilegio de trabajar con familias empresarias de todo el mundo, y he detectado, seis errores garrafales que aseguran la ruina patrimonial:

Error # 1: Pensar que la riqueza familiar está compuesta solamente por la empresa, los inmuebles y el dinero, y que, manejando bien estos aspectos, podremos asegurarle “una buena vida” a nuestra familia. “No importa cómo seamos, qué limitantes tengamos o que no nos llevemos bien, lo que realmente vale es que generemos dinero, influencia y poder… Déjate de eso de reunirnos, compartir valores, formarnos y conocernos”.

Error # 2: No tener claro que el proceso de creación y mantenimiento del patrimonio es una labor constante y perenne, y que toda la familia debe estar consciente, involucrada y comprometida con ello. Cada miembro de la familia deber entender cuáles son sus derechos, obligaciones y dónde están los límites; de lo contrario, no habrá emporio que aguante. “Mis hij@s no tienen que ganarse nada,… estudien o no, ellos van a ser empresarios. Para eso tenemos un negocio familiar ¿no?”.

Error # 3: Considerar que preparar a las mujeres y hombres de la familia empresaria para que tengan conocimientos legales, financieros y de inversión es pérdida de tiempo, dinero y esfuerzo. “Para eso hay asesores… pueden contratar a quien sea para que les maneje su patrimonio o apoyarse en su cónyuge”. Para tomar buenas decisiones familiares-empresariales-patrimoniales hay que tener formación, información y visión. La propiedad no se delega; hay que aprender a ser futuros dueños responsables.

Error # 4: No entender que la propiedad psicológica no es propiedad legal, que los órganos de gobierno se deben profesionalizar y que las reglas familiares-empresariales (protocolo familiar) se hicieron para cumplirse—no para adornar el papel. “El protocolo familiar aplica más para unos que para otros… Obvio que hay descontento … Y olvídate de hacerle revisiones”.

Error # 5: Pensar que mientras haya dinero, no habrá conflicto familiar. “Si hay dividendos, no habrá problemas…”. Cuando no se sientan las bases para una buena convivencia (unidad), los valores familiares son ambiguos (principios), no ejercemos el poder adecuadamente (abuso) y la dinámica familiar no se nutre (coexistencia), el conflicto está cantado. Y es que, entre más familia y más dinero, más complejidad.

Error # 6: No planificar cómo blindar lo que construimos para que perdure con nosotros, sin nosotros y a pesar de nuestr@s hij@s, yernos y nueras. “Ya se irán dando las cosas, ell@s decidirán cómo”. Constituir o tener en regla fideicomisos, testamentos, acuerdos pre-nupciales y/o estatutos societarios es un must cuando se trata de cuidar el patrimonio de la familia.

En conclusión: Formar parte de una familia empresaria es un privilegio que conlleva la responsabilidad de gestionar un patrimonio—un legado. Planificar cómo cuidarlo, utilizarlo e incrementarlo es una decisión compartida (a nivel familia) que requiere enfoque, compromiso, formación y planificación… ¿Qué estás esperando?

Escríbeme: rosanelly@trevinyorodriguez.com o contáctame vía LinkedIn, Twitter o Facebook.


Dra. Rosa Nelly  Trevinyo

Dra. Rosa Nelly Trevinyo-Rodríguez

Socia de Trevinyo-Rodríguez & Asociados, Fundadora del Centro de Empresas Familiares del TEC de Monterrey y Miembro del Consejo de Empresas Familiares en el sector Médico, Turismo, Agroalimentario y de Retail.

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