La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) manifestó su rechazo total a la propuesta de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) de prohibir la exhibición de cajetillas de cigarros al público en comercios por considerarlo una acción de publicidad.
De ser publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) dicho decreto, provocará una caída en los ingresos de los pequeños comercios, ya que en tiendas de abarrotes el cigarro significa un 25 por ciento del ticket mensual por ventas directas e indirectas, dijo Cuauhtémoc Rivera, presidente de la ANPEC.
Explicó que los consumidores, a la hora de ir por una cajetilla de cigarros, terminan por comprar más productos, es decir, su venta por sí sola es un motor de la economía del pequeño comercio.
“La ANPEC se manifiesta en defensa a la libertad de comercio, recordando que la libertad de elección del consumidor y de competencia son derechos fundamentales de los mexicanos”, indicó Rivera.
En el caso de Nuevo León, y de ser aprobada la medida regulatoria de la Cofepris, estaría afectando las ventas de 23 mil 528 tiendas de abarrotes y alimentos al por menor que hay en la entidad, según ha contabilizado la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope) Monterrey.
Catalina Domínguez, directora de la Canacope Monterrey, dijo que de darse esa propuesta sería una más de las afectaciones que el sector ha estado recibiendo, por lo que la merma en ventas llegaría entre 25 a 30 por ciento si la iniciativa de Cofepris prospera.
“No es una publicidad el tener los cigarros a la vista, es un simple acomodo de acuerdo a su logística dentro de sus casas, que es donde la mayoría de nuestros afiliados tienen sus negocios”, indicó.
Descartó que los pequeños comercios quieran elevar sus ingresos mediante la venta de este producto a menores de edad, porque la mayoría cuida su patrimonio y de no caer en esos actos cuyas multas son muy altas.
En el país, de acuerdo con la ANPEC, hay más de 1.2 millones de puntos de venta del canal de abasto tradicional de máxima proximidad, conocidas como tienditas.
El dirigente advirtió que de prosperar la iniciativa, se agravaría aún más la situación financiera de los pequeños comerciantes, ya que por la inflación el consumidor está comprando medios kilos y por piezas, genérico y a granel, para poder tener así todos los alimentos de la canasta básica, lo cual empequeñece el ticket mensual de ventas y el margen de utilidad.
“Dichas propuestas de reforma y adición al reglamento, en los hechos, no serán otra cosa que una señal de arranque para un contraataque del comercio ilícito, del contrabando y piratería”, enfatizó Rivera.
Hizo un llamado a Alejandro Ernesto Svarch Pérez, titular de la Cofepris, para que tome en cuenta la oposición del pequeño comercio al referido decreto, lo reformule con medidas más sensibles.




