Los empresarios de los estados del Norte del país consideran que durante los próximos seis meses el principal obstáculo que frenaría el crecimiento de la actividad económica sería la inflación, señaló el Banco de México (Banxico).
El reporte sobre las economías regionales del tercer trimestre del año indica que el 24.9 por ciento de las empresas del Norte considera que la inflación podría obstaculizar la actividad económica en sus entidades en los próximos seis meses.
El segundo factor que consideraron que sería un obstáculo para el crecimiento son las condiciones económicas internas, pues el 20.8 por ciento así lo señaló; mientras que el 19.8 por ciento dijo que la gobernanza sería el obstáculo más importante.
Dentro del rubro de inflación, el 16.6 por ciento indicó que la principal barrera será el aumento en precios de insumos y materias primas, el 4.7 por ciento las presiones inflacionarias del país y el 3.6 por ciento que el aumento en los costos salariales.
Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, indicó que “se mantiene la expectativa de una inflación general, en una tasa anual superior al cuatro por ciento durante todo 2022. Un riesgo significativo al alza, es la persistencia de la pandemia y sus efectos sobre la producción a nivel global, por lo que no se descartan distorsiones que afecten la trayectoria de los precios el próximo año”.
Santiago Fernández, analista de Intercam Banco, señaló que “la inflación aún no muestra signos de moderarse al cierre de 2021 y para 2022 esperamos que su descenso sea lento.
Luis Adrián Muñiz: analista de Vector, comentó que “mantenemos nuestra visión de que la inflación en México continuará presionada, aunque mostrando una gradual desaceleración a lo largo de 2022″
“Consideramos que veremos una inflación cercana a 5.5 por ciento al cierre de 2022, con una caída más lenta a la estimada actualmente por el Banco de México. El principal motivo es que no se espera que las cadenas productivas se normalicen, sino hasta finales de 2022, lo que mantendrá las presiones sobre productores para trasladar mayores costos al consumidor”, agregó.
En cuanto a las condiciones económicas internas, el 9.7 por ciento consideró que la incertidumbre sobre éstas sería el obstáculo más importante, seguido de la debilidad del mercado interno con 3.1 por ciento, mientras que el nivel de endeudamiento de las familias con el 2.7 por ciento se ubicó en la tercera posición.
Otro aspecto que sería una barrera para un mejor desempeño es la inseguridad, ya que el 7.6 por ciento así lo consideró, en tanto el 7.4 por ciento dijo que sería la incertidumbre política interna.
Los empresarios del Sur del país también consideraron a la inflación como el obstáculo principal, con el 27.9 por ciento votando por este factor, donde el 17.9 por ciento indicó que la mayor preocupación sería el aumento en los precios de insumos y materias primas.
Además, las empresas del país indicaron que entre los factores que podrían influir en una tendencia al alza de la actividad económica sería que los contagios se mantengan en niveles reducidos ante una mayor cobertura de vacunación, que se incremente la inversión privada ante la expectativa de que siga la recuperación económica de Estados Unidos, así como un mayor gasto de los gobiernos.
Por el lado contrario, indicaron que si continúan deteriorándose los indicadores de seguridad pública, si persiste la incertidumbre interna y que esto afecte la inversión o un recrudecimiento de la pandemia, que obliga a cerrar la economía, serían los riesgos a la baja de la economía.
“En todas las regiones, la mayoría de los directivos consultados anticipa que los precios de venta de los bienes y servicios que ofrecen, los precios de los insumos y los costos salariales aumenten a una tasa similar o mayor para los siguientes doce meses que en los doce anteriores”, dijo Banxico.
Respecto al desempeño en el tercer trimestre del año, Banxico indicó que “la actividad económica en las regiones se vio afectada por recrudecimiento de la pandemia en todas ellas, las continuas disrupciones en las cadenas globales de suministro, que han perjudicado particularmente a la industria automotriz en el norte y las regiones centrales, y la reducción en los servicios de apoyo a negocios, que se prevé haya influido especialmente a la evolución de la región centro”.




