En las últimas semanas, en el sector empresarial y financiero, el tema de conversación ha sido sobre el proceso de venta que llevan por un lado, la famosa cadena familiar de La Casa Toño y por el otro, la empresa sinaloense de Su Karne, que oficialmente ha dicho que siempre evalúa alternativas para crecer, al responder la pregunta si estaba en venta.
Hasta ahora, las versiones sobre el porqué ambas empresas mexicanas, reconocidas, con buenos números, venden precisamente ahora han sido diversas, desde aquellos que aseguraban que el bajo crecimiento de la economía ya les había afectado, el acoso del SAT, en el caso de la empresa de cárnicos, la ubicación y relación de sus dueños con personajes señalados por autoridades; nada más alejado de la realidad.
Las dos compañías fueron construidas alrededor de un fundador o de una familia empresaria, que alcanzaron una escala relevante, pero donde la sucesión generacional no parece haber sido el mecanismo elegido para garantizar la continuidad del control familiar, y esa no es coincidencia, sino precisamente el punto de partida de porqué justo ahora exploran su venta.
Una venta no necesariamente significa que el negocio esté mal, que haya perdido mercado o que sus propietarios tengan problemas financieros; en determinadas circunstancias, puede ser precisamente la decisión patrimonial más racional cuando no existe un sucesor preparado, consensuado o con interés en asumir el tamaño y complejidad de la empresa.
Justo ahí, quienes conocen del tema de ambas empresas, explican es precisamente el tema de la sucesión no definida, que ha hecho que ambas empresas coincidentemente analicen su futuro.
En La Casa de Toño, fundada por Marco Antonio Campos, la cadena tiene 81 restaurantes y se analiza una operación que podría superar los 400 millones de dólares. Grupo Gigante ha reconocido que evalúa la posibilidad, aunque no existe un acuerdo definitivo.

En SuKarne, la historia es todavía mayor. La empresa fue fundada en 1969 por José Isabel Vizcarra y María Calderón, y hoy Jesús Vizcarra Calderón, su hijo, es presidente, director general y accionista mayoritario. Reuters reportó que la compañía explora una venta que podría superar los 2 mil millones de dólares, con Rabobank y BBVA acompañando el proceso.
Aquí hay que separar las cosas. La posible venta de SuKarne desafortunadamente la han asociado con el momento político y de seguridad que vive Culiacán, en donde fue fundada, nada más alejado, porque la empresa es atendida por la banca tanto mexicana como estadounidenses, lo que indica que cumple y ha cumplido con toda la información que se requiere, le han revisado los antecedentes. Hace años, por ejemplo, obtuvo un financiamiento de 450 millones de dólares con instituciones como Rabobank, BBVA Bancomer, Banamex, Société Générale y Bancomext. Una empresa que opera internacionalmente, exporta, importa, se financia y mantiene relaciones con instituciones financieras de ambos países está sometida a procesos de cumplimiento y debida diligencia que deben considerarse en cualquier análisis serio.
El analizar una venta en ambos casos, va más por el lado de que son empresas familiares, la UDLAP señala que 73 por ciento no tiene un plan de sucesión, apenas 1 por ciento llega a la cuarta generación o más. Otros estudios ubican en alrededor de 30 por ciento las empresas que sobreviven a la segunda generación y cerca de 13-15 por ciento las que alcanzan la tercera, y por eso, la venta puede ser el mejor camino para ambas.
Llevar a cabo un proceso de sucesión en cualquier empresa familiar debe ser clave y hacerlo con años de anticipación; ahí está el caso de Grupo Bimbo y Carso, que han fortalecido el consejo y separaron los intereses familiares de las decisiones empresariales.

Tanto en La Casa de Toño y SuKarne habrá que mirar más allá del precio de venta, sino quizás reconocer que el patrimonio de una generación merece un comprador capaz de llevarlo a la siguiente etapa; ya veremos que sigue.
Querétaro el punto de los centros de datos
La ubicación geográfica y el buen nivel educativo son dos de los principales elementos que han hecho que en las últimas décadas Querétaro, gobernado actualmente por Mauricio Kuri, se convierta en el punto de atención para las empresas de tecnología y centro de datos, que siguen eligiendo la entidad como su base.
KIO es una de ellas; la empresa concluyó las fases dos y tres de QRO2, en Querétaro, con una inversión acumulada de 170 millones de dólares, y prevé destinar más de 200 millones de dólares durante este año a nuevos proyectos y ampliaciones en la Ciudad de México, Monterrey y Querétaro. Además, evalúa invertir hasta mil 300 millones de dólares hacia 2030 en QRO3, un centro de datos de alrededor de 100 megawatts, que podría convertirse en el mayor de su historia.
Esto significaría alrededor de ocho mil 100 empleos directos e indirectos hacia 2030 y acumular más de 900 millones de dólares invertidos en México y América Latina desde 2022.

La expansión y el proyecto es claro para KIO Data Centers, que tiene al frente a Octavio Camarena: fortalecer las capacidades tecnológicas que México tiene y que hoy se necesitan para aprovechar las oportunidades que representan la inteligencia artificial y la economía digital, algo que los datas center traerán sin duda.
Desde luego, hay retos importantes y uno de ellos sigue siendo la electricidad. Querétaro concentra actualmente alrededor del 72 por ciento de la capacidad instalada de centros de datos del país, cada nuevo campus exige energía, conectividad, sistemas de enfriamiento y agua y ahí, el avance sigue siendo lento.
La IA también quiere poner orden en el tráfico
La Inteligencia Artificial dejó de ser una promesa futurista y ya empieza a meterse, literalmente, en el tráfico de las ciudades.
San Pedro Garza García puso en marcha un piloto en cinco intersecciones de Alfonso Reyes y Vasconcelos. El sistema analiza en tiempo real el número de vehículos y ajusta los tiempos de los semáforos. Gabriel Ponce Elizondo, director de Movilidad municipal, será uno de los responsables de evaluar si la tecnología realmente logra reducir las esperas y mejorar la circulación.
Pero DiDi también lleva camino recorrido en este terreno. Juan Andrés Panamá, director general de DiDi en nuestro país , ha impulsado soluciones de movilidad inteligente basadas en datos, además de herramientas para mejorar la seguridad y las rutas de motociclistas.
El reto es que estos pilotos no se queden en experimentos aislados. Si gobiernos y empresas aprovechan los datos con reglas claras y respeto a la privacidad, la IA puede convertirse en una verdadera aliada: menos tráfico, trayectos más seguros y, sobre todo, menos tiempo perdido frente a un semáforo.
La inversión que aún no detona empleo

Libia Dennise García tiene una buena noticia para Guanajuato: 17 proyectos que llevarán dos mil 558 millones de dólares y la expectativa es que generen tres mil 567 empleos, lo cual de concretarse, ayudará sin duda a la entidad, pero dado el panorama económico actual, se ve complicado que se active de manera rápida. Y es que no basta atraer y anunciar inversiones; hay que convertirlas en empleos; ahí está el pendiente.
Por lo pronto, la moneda está en el aire.