Durante la segunda jornada bursátil de la semana, la alta volatilidad continuó siendo alimentada por la incertidumbre geopolítica, pues los inversionistas siguen sopesando los diferentes escenarios en los que podría derivar la guerra en Medio Oriente.
Como consecuencia, el sentimiento de cautela volvió a detonarse al interior de la Bolsa de Valores neoyorquina, y las caídas fueron conducidas por el Nasdaq con 0.84 por ciento, en los 21 mil 761.89 enteros, en segundo lugar se situó el S&P 500 con 0.37 por ciento menos, en las 6 mil 556.37 unidades, mientras que el Promedio Industrial Dow Jones cedió 0.18 por ciento, en los 46 mil 124.06 puntos.
En contraste, los cierres en otras partes del mundo reflejaron pizarras en verde. En el continente asiático el Hang Seng en Hong Kong reportó la mayor alza con 2.79 por ciento, en los 25 mil 63.71 enteros, mientras que en Europa los aumentos estuvieron encabezados por el FTSE 100 de Londres con 0.72 por ciento, tras situarse en las 9 mil 965.16 unidades.
De igual manera, los dos centros bursátiles del país ligaron una segunda jornada de avances equivalentes a 2.18 por ciento para el S&P/BMV IPC de la Bolsa Mexicana de Valores, con 65 mil 775.14 puntos, y de 2.22 por ciento para el FTSE-BIVA de la Bolsa Institucional de Valores, que se colocó en los mil 310.99 enteros.
¿Cómo cotiza el petróleo?
Finalmente, en el mercado internacional de petróleo el WTI repuntó 4.79 por ciento, contrario a el Brent que restó 0.29 por ciento, como respuesta al renovado temor de una escalada en el conflicto armado con Irán, que ya ha paralizado el cruce del transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz.
Mariano Sardans, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, indicó que los incrementos en los precios de energéticos tiene un alto potencial de modificar la ruta de política monetaria y ya está alterando las expectativas. “El petróleo Brent ha pasado de 70 a 104 dólares por barril, con picos por encima de 110 dólares. Esto genera un shock inflacionario directo”.
“El alza energética actúa como un shock de oferta adverso. Si el conflicto se prolonga, retrasará el ciclo de bajas de tasas o incluso forzará una suba temporal. Si se resuelve rápido y Ormuz se reabre, el efecto será transitorio. Por ahora, la ruta monetaria se endurece ligeramente en el corto plazo”, detalló. .







