Mercados

Tasas primarias de largo plazo presionadas previo al dato de inflación de junio

El rendimiento de los Bonos M alcanzaron un nuevo máximo desde marzo de 2020

En la subasta de valores gubernamentales de esta este martes, regresaron las presiones sobre los rendimientos de las emisiones de largo plazo, en tanto que las tasas de los Certificados de la Tesorería (Cetes) observaron movimientos mixtos, ante la expectativa de que el próximo dato de inflación continúe presionado.

De acuerdo con los resultados publicados por Banco de México (Banxico) el mayor incremento se observó en el rendimiento de los Bonos de Desarrollo a tasa fija (Bonos M) de 5 años, que este martes registraron un repunte de 57 puntos base, para quedar en 6.51 por ciento anual.

Con el ajuste registrado, esta emisión de Bonos M registra un nuevo máximo desde su nivel alcanzado desde la subasta del 17 de marzo de 2020 cuando llegó a un rendimiento de 7.50 por ciento anual.

Por su parte, la tasa real que pagan los Bonos denominados en Unidades de Inversión (Udibonos) a plazo equivalente de 10 años avanzó 16 puntos base para quedar en 2.94 por ciento anual, su mayor nivel desde su emisión de abril de 2020 cuando se colocó con una tasa real de 3.50 por ciento en términos anuales.

En esta ocasión, la autoridad ofertó entre los inversionistas Bonos de Desarrollo a tasa variable (Bondes D) con vigencia de 5 años, instrumento que mantuvo su sobretasa en 21 puntos base, sin cambios en comparación con su colocación primaria de tres semanas antes.

En lo que respecta a los Cetes, este martes continuaron presionadas las tasas de las emisiones de 3 y 6 meses por tercera semana consecutiva.

Para los Cetes con vigencia de 91 días, fijaron su rendimiento en 4.53 por ciento anual luego de un avance semanal de 13 puntos base, un nuevo máximo desde el 4 de agosto de 2020 cuando se asignaron con un rendimiento de 4.55 por ciento.

En tanto que en los Cetes documentados a 175 días su tasa registró un aumento de 20 puntos base en comparación con la semana anterior, para quedar en 5.02 por ciento anual, su mayor rendimiento en más de un año.

La única baja se registró en los Cetes de 357 días, que en esta ocasión observaron una reducción en su tasa de 13 puntos base y quedaron en 5.35 por ciento.

Finalmente, en la emisión a 28 días de los Cetes su rendimiento se mantuvo sin cambios en 4.30 por ciento anual.

Las presiones en las tasas de interés de largo plazo era anticipada por los participantes del mercado, ante la expectativa de que el dato de inflación si bien quedará por debajo de su dato de mayo, aún se mantendrá por arriba de la inflación objetivo de Banxico.

De acuerdo con una nota de análisis de Casa de Bolsa Banorte, “las presiones recientes en Bonos M moderaron parcialmente para la parte media, revelando interés del mercado por esta región ante valuaciones que se habían estrechado de manera importante.”

En tanto que para los Udibonos, “ante un panorama de inflación complejo a nivel local beneficiando el atractivo por carry de corto plazo de estos instrumentos”.

En lo que respecta al rendimiento de los Cetes, Banorte destaca que luego del ajuste inicial luego del alza no esperada de Banxico, las tasas de interés observarían una mayor estabilidad. Sin embargo, en su nota de perspectivas semanales el banco mexicano anticipa que las tasas de interés comenzaron a descontar movimientos futuros de la tasa objetivo de Banxico por hasta 100 puntos base en lo que resta del año.

De acuerdo con las expectativas de Citibanamex, la inflación de junio continuará presionada por los precios de mercancías, servicios y energía que podrá llevar al INPC a un aumento mensual de 0.53 por ciento. Este movimiento bajará moderadamente la inflación anual de 5.89 de mayo a 5.87 por ciento en el sexto mes del año.

REPUNTA DEMANDA DE BONOS M

Los inversionistas optaron por un cambio de estrategia, al concentrar una mayor preferencia de los Cetes de un año y en los Bonos M de 5 años, en tanto que redujeron su demanda en los Cetes de corto y mediano plazo, los Bondes D y Udibonos.

En el caso de los Cetes, las posturas de compra alcanzaron los 96 mil 707 millones de pesos, cifra 8.5 por ciento menor a lo registrado siete días antes.

Las mayores reducciones en la demanda se registraron en las emisiones de 28 y 91 días, que este martes ascendieron a 30 mil 639 y 24 mil 177 millones de pesos, respectivamente, cifras que fueron menores en 10.9 y 13.8 por ciento frente a lo registrado la semana anterior.

Para la emisión de los Cetes de 6 meses, las posturas de compra alcanzaron los 26 mil 94 millones de pesos y bajaron 7.8 por ciento frente a lo registrado el martes anterior.

El único aumento se reportó en las posturas de compra de los Cetes a plazo equivalente de un año, que este martes alcanzaron los 15 mil 798 millones de pesos y fueron mayores en 6.1 por ciento a su demanda de la semana previa.

En lo que respecta a las emisiones de largo plazo, el interés de los inversionistas regresó a los Bonos M, que este martes presentaron posturas de compra por 14 mil 890 millones de pesos y fue superior en 10.3 por ciento a lo reportado cuatro semanas antes.

En los Bondes D del mismo plazo sus posturas de compra alcanzaron los 4 mil 200 millones de pesos, monto 28.2 por ciento menor a las registradas tres semanas antes.

Por último, en los Udibonos de 10 años se registraron posturas de compra por mil 122 millones de Udis (equivalente a 7 mil 680 millones de pesos) cifra menor en 25.9 por ciento en comparación con lo reportado en la subasta del 8 de junio, aún cuando la oferta en estos instrumentos aumentó 2.3 por ciento.