Integrantes del Colectivo 50+1 acudieron al Congreso de Tabasco para fijar su postura en torno a los feminicidios y exigieron ‘quitarle el polvo’ al proyecto de Alerta de Género que se promovió desde el 2016.
La presidenta de la organización, Liliana Madrigal Méndez, dijo que la alerta no burocratizar ni politizarse, pues de acuerdo a datos oficiales van 7 mujeres víctimas de feminicidio en el estado.
En ese sentido, leyó un posicionamiento acompañada de diputadas locales e integrantes de la organización para demandar capacitación con perspectiva de género y Derechos Humanos para las y los servidores públicos de todos los niveles.
Así como vinculación entre las diversas dependencias de gobierno para actuar inmediatamente en casos de desaparición, que no sean los familiares de las víctimas quienes terminen buscando a las mujeres y niñas desaparecidas.
Afirmó que “es urgente y apremiante que se dicten las medidas necesarias para erradicar la violencia en las calles” y sostuvo que “negar los hechos no hace que resuciten las muertas y menos que se acaben los feminicidios”.
En ese sentido, se pronunciaron por la “eliminación de la burocracia y la corrupción al interior de las dependencias gubernamentales encargados de prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, adolescentes y niñas”, acotó.
Puntualizó también que la creación del Centro de Justicia para Mujeres en Tabasco, de ser “una realidad y no una simulación; exigimos avances no solo decretos o acuerdos de gobierno que en nada están mejorando la situación de violencia que estamos viviendo”.
Y es que en 2016 una asociación civil, el Comité de Derecho Humanos de Tabasco, pidió a la CONAVIM la activación de la Alerta, está rechazó la petición pero emitió 9 recomendaciones al gobierno estatal.
A decir de quienes conforman 50+1 no se dió cumplimiento a esos puntos y eso ya es razón suficiente para volver a lanzar la exigencia a la federación.





